En Chile:

Nueva controversia involucra a ex oficial que entrenó chilenos para Blackwater

El capitán (r) de Ejército José Miguel Pizarro Ovalle, quien saltara a la fama en 2004 por reclutar chilenos para cumplir labores de vigilancia privada y combate en la guerra de Irak, volvió a aparecer, generando polémica al otro lado de la frontera.

El pasado 11 de abril, en su programa de CanalTVL1, el analista político Adrian Salbuchi, fundador de la agrupación nacionalista “Proyecto Segunda República” de Argentina, denunció que el ex militar se transformó “en una suerte de agente de la CIA, operando con gobiernos de derecha y con gobiernos de izquierda” en Chile.

Salbuchi fustigó al otrora miembro de las Fuerzas Armadas por respaldar públicamente el dominio británico de las Malvinas, insinuando que los argentinos debían ser “aplastados” y reconocidos como “adversarios” del vecino país.

“Honor a gloria a los infantes de marina británicos y a los guerreros vencedores de las Falklands. Que nunca olvidemos quienes son nuestros adversarios. Sonrie a todos, se amable y profesional… pero estemos siempre listos para cruzar la frontera y aplastar sin misericordia a los enemigos de Chile. Jamás bajar la guardia (sic)”, comentó Pizarro por medio de redes sociales.

Ante esto, el trasandino recordó los vínculos del ex uniformado -y ex consultor de defensa de CNN- con la empresa de mercenarios Blackwater, nexo que logró confirmar el periodista norteamericano Jeremy Scahill, escritor de un libro sobre la materia.

“Entendamos que no es una cuestión de ideologías, sino básicamente de una mala identificación por parte de ciertos estamentos de las clases dirigenciales de la hermana República de Chile respecto de cuál debiera ser el rol de Chile, junto con el rol de Brasil, el rol de Argentina y el rol de todos los países hermanos, para formar ese tan necesario y urgente bloque iberoamericano… para hacer frente a todos los (países) poderosos”, comentó Salbuchi.

Y precisó: “Me refiero a todos: sea EEUU, la Unión Europea, Rusia, China, porque ellos están muy consolidados. Los que están todavía en ‘veremos’ somos nosotros”.

DE SANTIAGO A MEDIO ORIENTE

En 2011 la Corte Suprema de Chile declaró culpable a José Miguel Pizarro por infringir la Ley de Vigilantes Privados. Cuando el escándalo estalló, los parlamentarios Alejandro Navarro y Antonio Leal solicitaron a la justicia investigar una presunta asociación ilícita.

Navarro declaró en la época que el involucrado “fue dado de baja, adquirió la nacionalidad norteamericana y, según antecedentes fundados, cumpliría funciones como agente de la CIA”, todo a través de Red Táctica, “una empresa sin personalidad jurídica y que no paga impuestos en nuestro país”.

Se acreditó, de acuerdo al fallo, que en varios diarios de circulación nacional Pizarro difundió “un aviso llamando a ex miembros de las Fuerzas Armadas que reunieran el perfil del anuncio… El personal seleccionado fue citado al Parque O’Higgins, donde en buses fue trasladado a un centro deportivo, donde debieron trotar por casi dos horas, descartando aquellas personas que se cansaban y no resistían la prueba física”.

A los reclutados se les hizo “participar de un entrenamiento de cómo ingresar a la fuerza a una casa, se presentan al lugar extranjeros que advierten que los servicios se prestaran en el extranjero, mencionando uno de ellos que es para cuidar pozos petroleros en Irak”.

“La selección del personal se hacía íntegramente en Chile, puesto que aquellos que se estimaban no aptos, ya sea por problemas de salud, ya sea por no estar con la aptitud física que se necesitaba, simplemente no viajaban al extranjero. Tal como se ha expuesto, el contrato se firmaba al extranjero, pero en Chile se hacía todo el proceso de selección para que, llegando a Estados Unidos, firmaran el contrato y partieran a Irak a prestar los servicios”, concluye la sentencia.