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Secuestran a marino estadounidense por cuestionar atentados del 11-S en Facebook

Partidarios de Brandon Raub, el ex marino que fue secuestrado por la policía e internado en un psiquiátrico por emitir comentarios políticos en Facebook, temen que las autoridades quieran “hacerlo desaparecer”.

La semana pasada, el veterano de las guerras de Afganistán e Irak fue detenido involuntariamente por las autoridades del condado de Chesterfield, Virginia, para un interrogatorio psiquiátrico, tras dejar en su Facebook mensajes anti-establishment que cuestionaban la versión oficial del 11-S, refiriéndose a elementos corruptos del gobierno estadounidense. El FBI afirma que las publicaciones de Raub son “terroristas por naturaleza”.

Raub está siendo retenido contra su voluntad, pese a no haber sido formalizado por ningún crimen, bajo una ley estatal que permite que las personas sean temporalmente encerradas por un período de 30 días.

Vea video del secuestro de Brandon Raub

Abogados que trabajan para el Instituto Rutherford intentaron presentar una moción de emergencia para prevenir que Raub fuese transferido a un psiquiátrico ubicado a más de tres horas de sus amigos, familia y cuerpo legal, pero la petición fue rechazada por el juez Walter Douglass Stokes.

“(Raub) está siendo transferido desde el Hospital Psiquiátrico John Randolph en Hopewell al Hospital de Veteranos en Salem, Va., al otro lado del estado”, reporta la web del Instituto Rutherford.

Tras hablar con el hermano de Brandon, Brent Raub, el partidario Brian Smith compartió las preocupaciones que existen entre quienes han seguido el caso. Aquellos que apoyan al ex marino creen que el gobierno quiere “hacerlo desaparecer” mientras crece la controversia en torno a su caso.

“Pareciera ser que en la sabiduría infinita del gobierno, especialmente en este momento de déficits obscenamente enormes, van a enviarlo al Centro Médico de Administración de Veteranos. Aquello no suena tan mal, ¿no? Qué hay de esto entonces. El hospital al que lo están enviando NO es el que se encuentra a ocho millas de su casa en Richmond. En cambio, ¡se encuentra al otro lado de Virginia, en Roanoke!”, escribe Smith.

Smith agregó que si más personas no ayudan a Raub a dar a conocer el abuso, es muy probable que las autoridades “hagan desaparecer” o “zombifiquen a Brandon”.

Abogados están continuando sus esfuerzos para asegurar la liberación de Raub sobre la base de que su discurso está protegido por la Primera Enmienda de los Estados Unidos (que garantiza la libertad de expresión), y que la detención fue conducida de forma ilegal.

“Así no debe funcionar la justicia en Estados Unidos, con estadounidenses siendo arrestados por nada más que ejercer sus derechos de la Primera Enmienda, forzados a pasar evaluaciones psicológicas, detenidos contra su voluntad y aislados de su familia, amigos y abogados. Este es un espeluznante capítulo nuevo en nuestra historia”, dijo John W. Whitehead, presidente del Instituto Rutherford. “Brandon Raub no es diferente de la mayoría de los estadounidenses que usan sus páginas privadas de Facebook para publicar una variedad de contenidos, desde letras de canciones, hipérbole política o hablar mal de sus vecinos, amigos o líderes gubernamentales”.

Críticos han apuntado al tratamiento de Raub para ejemplificar cómo el gobierno está atacando la libertad de expresión, etiquetando a aquellos que cuestionan a la autoridad como “enfermos mentales”, de la misma manera en que la policía secreta de la Unión Soviética enviaba a disidentes a las psikhushkas para aislarlos, desacreditar sus ideas y lavarles el cerebro políticamente.

La respuesta calma y racional de Raub al ser secuestrado, desacredita las afirmaciones del gobierno de que éste representa un peligro. Desde el hospital, el ex marine dijo, “Es irónico, estaba considerando re-enlistarme. Realmente he disfrutado los seis años que pasé en la reserva y los dos años y medio que pasé en servicio activo”.

“He sido bien abierto con las cosas que digo en mi muro de Facebook”, agrega. “En primer lugar, es interesante para mí que el gobierno esté vigilando Facebook. Eso debería levantar algunas alarmas y causar cierta preocupación en algunos estadounidenses”.

Páginas de Facebook apoyando a Raub han aumentado su popularidad. Mientras tanto, el caso sirve como un doloroso recordatorio de que Estados Unidos se convierte cada día en un estado policial de restricciones, donde quienes expresan opiniones anti-establishment son tratados como “criminales del pensamiento” y extremistas domésticos.