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EEUU recicla argumento de las «armas de destrucción masiva» para intervenir en Siria

Haciendo preparativos para intervenir militarmente en Siria, Estados Unidos está recurriendo al viejo argumento de las armas de destrucción masiva.

Este martes, la oficialidad estadounidense dijo que el régimen de Siria podría estar “cocinando recipientes” de armas químicas en múltiples lugares, según informó CNN.

Las declaraciones siguieron a un alegato emitido el lunes, que acusó al Ejército sirio de haber comenzado a combinar químicos para hacer armas con gas sarín, además de afirmaciones hechas por Obama sobre el uso de armas químicas. Obama dijo que habrían “graves consecuencias” si Siria usaba armas químicas.

Declaraciones del presidente Barack Obama (en inglés)

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, reiteró la advertencia de Obama diciendo que Estados Unidos podría tomar acciones militares si es que Siria cruzaba la “línea roja” con sus supuestas armas químicas. Clinton señaló que la administración Obama está “planeando tomar acciones si eso eventualmente ocurre”.

Declaraciones de la secretaria Hillary Clinton (en inglés)

Clinton y el ministro de Relaciones Exteriores checo, Karel Schwarzenberg, discutieron sobre las armas químicas de Siria durante una reunión el lunes pasado, según CBS News. Schwarzenberg había encabezado una conferencia sobre el mismo tema en noviembre.

También este lunes, la OTAN advirtió al gobierno de Bashar al-Assad que no usara armas químicas en su guerra contra los mercenarios respaldados por la CIA y el MI6, además de los terroristas rebeldes de Al Qaeda.

“El posible uso de armas químicas sería completamente inaceptable para toda la comunidad internacional, y si alguien recurre a estas terribles armas, yo esperaría una reacción inmediata de la comunidad internacional”, dijo el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, desde Bruselas.

Además de ello, el ministro francés mencionó “posibles movimientos en bases militares que almacenan armas químicas en Siria”.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores negó que su gobierno esté preparando armas químicas y ha sostenido reiteradamente que no las usaría contra el pueblo sirio bajo ninguna circunstancia.

La última arremetida sobre supuestas armas químicas sirias es básicamente una repetición del pretexto que sirvió para la invasión de Irak en 2003.

“La verdad es que por razones que tienen mucho que ver con la burocracia del gobierno estadounidense, nos decidimos por el único tema con el que todos estarían de acuerdo, armas de destrucción masiva como la razón central” para invadir Irak, dijo el secretario de Defensa subrogante, Paul Wolfowitz, dos meses después de la invasión.

Se determinó, antes y después de la invasión, que Irak había desmantelado hace bastante tiempo sus programas de armas químicas y nucleares. Las advertencias de la administración Bush y los neocons, amarrados al Pentágono, predicaron farsas cínicas y mentiras descaradas para justificar la guerra.

Los neocons presionaron al criminal Ahmed Chalabi y a su “fuente” – el conductor de Bagdad conocido como “curveball” – quien sostuvo que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. Esta fantasía y otras fueron amplificadas por el New York Times, particularmente la periodista Judith Miller, y los medios de establishment para generar un consenso para la invasión.

Un esfuerzo similar está preparándose para Siria. Las advertencias sobre las armas químicas sirias coinciden con la llegada de misiles Patriot a la frontera de Turquía y Siria, mientras Estados Unidos y la OTAN se preparan para una intervención militar directa con el propósito de derrocar a al-Assad y reemplazar a su gobierno con uno que se parezca al instalado en Libia: un gobierno dividido en facciones (y por ende, controlable) repleto de terroristas de Al Qaeda y salafistas fanáticos.