En Chile:

Director de la ANI en la cuerda floja

Un tema complejo en La Moneda ha sido el análisis del Ministerio del Interior sobre el papel desempeñado en la crisis política actual por el director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), Luis Masferrer.

El abogado prometió elaborar una «nueva estrategia nacional de inteligencia» para dar cumplimiento al anuncio electoral del presidente Sebastián Piñera de reformar el área tras el fiasco que significó la denominada Operación Huracán.

Se trata de un discurso que el joven ministro del Interior, Gonzalo Blumel, reflotó al admitir que el sistema de inteligencia chileno está «totalmente obsoleto y desfasado», lo que en términos prácticos no ha podido ser solucionado -en la mirada del propio gobierno- desde la asunción al cargo de Masferrer.

Prueba de ello han sido las erráticas declaraciones entregadas por Piñera sobre la presunta injerencia extranjera en la quema del Metro, basadas únicamente en fuentes no oficiales o extranjeras, tesis que, a la luz del descarte y desmentidos efectuados por el Ministerio Público en su calidad de ente exclusivo para la investigación penal, dejan más dudas que certezas.

Las críticas han venido también desde la comisión de inteligencia de la Cámara Baja, en la voz del diputado Gabriel Silber (DC), quien expresó su malestar por la inasistencia del director de la ANI a la instancia a fines de octubre.

Fuentes de Verdad Ahora señalan hoy que la decisión de remover del cargo a Masferrer, o bien que éste voluntariamente abandone la ANI, estaría tomada.

Incluso habría emergido en las últimas horas el nombre de quien lo reemplazaría: el ex jefe de inteligencia de la Armada, Óscar Aranda, mencionado en un escándalo de espionaje con Perú y denunciado por distribuir «listas negras» al interior de su ex institución, basadas en la ideología y orientación sexual de personas.