En Chile:

¿Es la CIA cómplice de los asesinatos y ataques de falsa bandera en Irán?

En una entrevista con el show de Chris Matthews de MSNBC, el ex oficial de la CIA, Robert Baer, dijo que Israel está detrás de la seguidilla de asesinatos a científicos nucleares iraníes. La última víctima de esta campaña del terror fue Mostafa Ahmadi Roshan de 32 años de edad.

Baer dijo que el motivo de Israel es provocar a Irán para que emprenda una respuesta militar, lo cual forzaría a Estados Unidos a tomar represalias contra Irán, en nombre de Israel. Este relato deja en claro que Estados Unidos es la víctima, no un par conspirador del terrorismo israelí. ¿Pero es verdad este relato o sólo una inteligente operación psicológica de la CIA para hacer que sólo a Israel se le adjudique la culpa de las acciones terroristas contra Irán, que pudieron haber sido aprobados por la CIA y la Casa Blanca por adelantado? Los antecedentes históricos y los hechos muestran que la última opción tendría más lógica.

Es ingenuo y anti-histórico creer que la comunidad de inteligencia estadounidense es dejada fuera de las decisiones tomadas en la política israelí hacia Irán. No podemos otorgarle a la CIA el beneficio de la duda en el asesinato de un científico nuclear iraní. Para simplificarlo, la CIA no tiene credibilidad.

¿Es la CIA capaz de asesinar a científicos iraníes o prestar asistencia en tales actos? Sí. La CIA tiene un largo historial de participación en terrorismo de Estado y asesinatos políticos, incluyendo algunos en suelo estadounidense (JFK, el 11-S, el ataque a la Ciudad de Oklahoma).

Hacer que sólo Israel tome responsabilidad de la política de asesinatos contra científicos nucleares que disfruta la aprobación de Washington, es una manera inteligente de distorsionar la realidad. Pero no es plausible. La CIA no tiene sus manos limpias, especialmente cuando se trata de Irán.

Como escribe Richard Silverstein, “mientras Estados Unidos ha negado participar en la campaña de sabotaje contra el programa nuclear iraní, sabemos sobre ello y lo aprobamos. Hemos compartimentalizado nuestros esfuerzos para que Estados Unidos ejerza presión en lo económico, e Israel lo haga militarmente. Pero este es un programa coordinado y somos participantes dispuestos. Plantemos bombas o no en Teherán, somos encubridores después del hecho y compartimos la culpabilidad de esta atroz conducta”.

Tanto la CIA como el Mossad son culpables de terrorismo de Estado, desde la ciudad de Nueva York hasta Teherán. Científicos nucleares iraníes y ciudadanos estadounidenses fueron asesinados por los mismos monstruos. Esa es la verdad y no debiese ser noticia para nadie.

El pueblo estadounidense, el pueblo iraní y el pueblo israelí pagarán finalmente el precio del terrorismo de estado estadounidense-israelí.

Incluso si gente inteligente y sabia en la CIA quiere que Estados Unidos se separe de Israel, no podemos hacerlo, porque el crimen del 11-S vinculó irreversiblemente al imperio estadounidense, alias el Gran Satán, con la serpiente sionista en Tel Aviv. Su destino político y éxito estratégico en Medio Oriente están entrelazados. Sugerir otra cosa es ignorar los hechos.

Pero eso no significa que Estados Unidos no tenga otra opción más que continuar por este camino criminal y destructivo. Existe una manera mejor de resolver el conflicto israelí-palestino y el conflicto estadounidense-iraní, pero nada mejorará en Medio Oriente hasta que exista un cambio de régimen en Washington y Tel Aviv.