El interés geopolítico de Trump en las tierras raras del Bio Bio y Ñuble
El gobierno de Estados Unidos, a través de su embajador Brandon Judd, anunció que su país donará asistencia para el combate a los incendios que han afectado a las regiones sureñas de Chile. El diplomático aseguró que, en «los momentos más difíciles», EEUU acompaña «con acciones concretas para proteger las comunidades, vidas y recursos naturales» del Bio Bio y Ñuble.
Los masivos siniestros ya provocaron víctimas fatales, con la cifra más alta en la comuna de Penco. Allí, el gobernador Sergio Giacaman pidió que se investigue la posible «intencionalidad» del fuego. «Los múltiples focos conectan por la dirección del viento para que esto se transforme en un gran foco», señaló a Tele13 Radio.
En tanto, las redes sociales se han desbordado con especulaciones que apuntan a la conveniencia de una catástrofe de esta naturaleza en un sitio de bosque nativo -el Fundo Coihueco-, cuya preservación generaba obstáculos para la concreción de un proyecto de explotación de tierras raras impulsado por la empresa minera Aclara.
Tal como informamos ayer, tan solo cuatro días antes del incendio en cuestión, la compañía dijo mirar con buenos ojos la asunción del presidente electo José Antonio Kast para «acelerar» la iniciativa, exponiendo, en palabras de su gerente Nelson Donoso, que solo «permisos ambientales» estaban entrampando el inicio de los trabajos.
Sobre este punto, el economista Jorge Quiroz, anunciado como el futuro ministro de Hacienda de Kast, manifestó a comienzos de este mes intención de promover la «liberalización del suelo» para proyectos de inversión que se hallaren paralizados en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, procediendo derechamente a «eliminar permisos».
Las palabras de Quiroz no solo resultan beneficiosas para el interés económico de Aclara en la zona, sino que también son compatibles con lineamientos geopolíticos de Estados Unidos que buscan concentrar su poderío sobre las tierras raras.
En febrero de 2025, el almirante del Comando Sur de EEUU, Alvin Holsey, brindó un discurso en el que expresó como prioridad de su política militar el poder «ganar en el Hemisferio Occidental la competencia estratégica con China», misión que calificó como «esencial para asegurar la defensa de nuestro país, mantener la estabilidad regional y hacer avanzar los intereses nacionales de Estados Unidos».
El documento no solo menciona como recursos estratégicos «las reservas de litio encontradas en Argentina, Bolivia y Chile», sino que también observa con preocupación que las empresas estatales chinas tengan «el monopolio sobre la minería y refinería de tierras raras en la región».
El medio penquista Resumen ha venido informando durante meses los nexos forjados entre autoridades norteamericanas y la minera Aclara de Penco, relación que se ha intensificado desde el período del expresidente Joe Biden.
Así, como detalla una nota publicada hace menos de un mes, Aclara informó en septiembre de 2024 «a sus accionistas que recibió el respaldo del gobierno estadounidense. Esto, luego mantener trabajos con la administración de Comercio Internacional del Departamento de Comercio de EE.UU. mediante el programa SelectUSA… con la intención de identificar un lugar donde instalar una planta de separación de tierras raras en territorio estadounidense».
Posteriormente, con el ascenso de Trump, «Aclara confirmó a sus accionistas que la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (DFC) comprometió un apoyo de US$5 millones para el desarrollo del proyecto que impulsan en Goiás (Brasil)».
Además, hace menos de 10 días, se conocieron reuniones entre el gerente general de la transnacional y el gobernador de Luisiana, Jeff Landry. Según consta en la descripción del video que la firma subió a sus redes, «Landry expresó un gran interés en el potencial del proyecto (en Penco) para crear puestos de trabajo, atraer inversiones y fortalecer la cadena de suministro de tierras raras de Estados Unidos».
El portal observa que Landry, «además de ser gobernador, es el enviado especial para Groenlandia, gestionado por la administración de Trump y en un escenario donde la presidencia de EEUU ha indicado a dicho territorio como una región necesaria para la protección nacional», lema que diversos analistas han vinculado a un interés por sus tierras raras.
En diciembre de 2025, Verdad Ahora informó que los tentáculos de la minera que genera polémica entre las comunidades del Bio Bio también se extienden a Ñuble, específicamente por un proyecto denominado «La Marigen» que apunta a la extracción de arcillas de absorción iónica a unos 80 kilómetros al norte de Concepción.
Un reportaje del diario El Ciudadano cuenta que la sociedad NeoRe, que promueve dicha iniciativa, «fue constituida en marzo de 2020 por el ingeniero civil metalúrgico Arturo Albornoz Wegertseder, quien también figura como impulsor del proyecto minero Aclara en Penco».
