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Acusan a general Ricardo Yáñez ante Justicia Militar: Habría omitido denunciar «montaje» en Pudahuel

Graves maltratos de un superior contra el personal de la 26° Comisaría de Carabineros de Pudahuel constató la Policía de Investigaciones de Chile en el marco de una indagación por eventuales delitos militares.

Según documentos obtenidos por Verdad Ahora, los testimonios responsabilizan al capitán José Saavedra, quien fue acusado de imputar hechos falsos de «insubordinación» y «amenazas de muerte» a un ex miembro de la institución de iniciales F. M. V..

En marzo de este año, el problema escaló: a nombre del ex carabinero, el abogado Marcos Herrera Chirino recurrió al Segundo Juzgado Militar de Santiago para presentar una denuncia contra el general director Ricardo Yáñez, indicando que el jefe policial hizo vista gorda frente a antecedentes que darían cuenta de la falsedad que perjudicó a su representado, sin remitirlos al Ministerio Público.

«SIMPLES CABOS»

Los hechos se iniciaron el 29 de mayo de 2019, cuando el cabo F. M. V. participaba en un patrullaje y dos de sus compañeros solicitaron autorización a los guardias de un supermercado para usar los baños del recinto. Él se quedó afuera, apegado a la radio.

Conforme a la declaración prestada a la PDI por uno de los trabajadores de seguridad, en esos instantes apareció un vehículo Dodge de Carabineros del cual descendió un policía con «grado mayor, bastante ofuscado, quien inmediatamente comienza a gritar al funcionario» para interrogarlo sobre el paradero de sus acompañantes.

«Andan puro hueveando, sacando la vuelta, valen callampa», dijo el capitán José Saavedra, manifestando -según el testigo- que ellos eran «simples cabos» y que él debía decidir cuándo era el momento apropiado para concurrir a los servicios higiénicos.

Agrega que el uniformado utilizó la antena de su comunicador para «darle golpes en el chaleco antibalas» a F. M. V., lo que hizo a vista y paciencia de las personas civiles que se encontraban en el lugar, escuchando su agitada reacción.

De vuelta en la comisaría, F. M. V. solicitó hablar con Saavedra para informar las vejaciones que había sufrido a través de conducto regular, produciéndose un breve intercambio. De ahí en adelante, las cosas se vuelven confusas. Según el capitán, F. M. V. dio media vuelta, preparó su arma y dijo que lo iba «a matar». Sus pares niegan que ello hubiese ocurrido.

«Respecto a la discusión entre el cabo… y el capitán Saavedra, no escuché ningún tipo de amenaza por parte del cabo, como así tampoco que preparara su arma, ya que de haber sido así, yo mismo lo habría detenido», explicó el sargento primero Luis Viveros a un equipo de Investigaciones.

En la misma línea declaró la cabo Rocío Salazar. «En ningún momento escuché algún tipo de amenaza… hacia el capitán, ni cuando estaba frente a él, ni cuando estaba en la sala de preparación de turno, lugares en los cuales yo tenía audición completa. Menos escuché o vi que preparara su arma», relató.

DE FÁBRICA

La versión del capitán José Saavedra tuvo más peso al interior de las filas. Con fecha 8 de abril de 2020, el capitán Rodrigo Mansilla de la Prefectura Occidente, ejerciendo como fiscal administrativo, aplicó una bajísima medida de «represión» por los maltratos que involucraron al oficial de Pudahuel, pero decidió validar su acusación de amenazas contra F. M. V., manteniendo firme la baja de éste.

Según el abogado Marcos Herrera, quien hoy representa a F. M. V., esto se hizo con «exiguos medios de prueba», montándose sobre «antecedentes falsos» que fueron «fabricados» por quien agredía a subalternos. De ello darían cuenta los informes de la PDI que están agregados a la investigación que mantiene activa la Justicia Militar.

Dichas conclusiones desvirtuarían «la denuncia realizada por el Capitán de Carabineros, teniendo en consideración múltiples declaraciones de testigos presenciales de los hechos, tanto testigos civiles como personal de Carabineros de Chile, los cuales se encuentran contestes en sus dichos que la persona que maltrató, ofendió y denostó no solo a mi representado, sino también a otros funcionarios de Carabineros, entre ellos a una mujer… fue el Capitán de Carabineros don José Saavedra», expresó Herrera en un escrito.

Los informes de la policía civil -que este medio logró recoger- detallan numerosas inconsistencias de horario, lugares y rangos de visión señalados en el parte policial que se empleó para dar de baja a F. M. V.. Incluso refleja que el propio capitán Saavedra redactó declaraciones de supuestos «testigos presenciales».

Por ejemplo, después de observar la queja que planteó F. M. V. por los tratos denigrantes, el subteniente Nicolás Araneda fue llamado por el capitán José Saavedra cuando iba a Fuerzas Especiales. «(…) raudamente concurro a mi habitación a cambiarme de ropa, para luego ser llamado por el Capitán Saavedra, quien me indica que debo firmar mi declaración, la cual él confeccionó, y yo no pude leer, razón por la cual desconozco cuáles son mis dichos en ese documento», confesó a la PDI.

«Respecto al parte de detenidos, desconozco por qué se menciona que soy testigo presencial, y cuando facilité mi declaración para confeccionar dicho documento, la confeccionó un tercero», dijo el suboficial Mario Zambrano.

Lo anterior «hace al oficial investigador dudar de los hechos narrados en el parte con detenidos», subrayó el detective en la apreciación que remitió al tribunal castrense.

Ahora, la instancia deberá emitir un pronunciamiento frente a la denuncia contra el general director.

Por Matías Rojas