En Chile:

Acusan a general Mario Rozas de tapar existencia de «carabineros fantasmas» en Bienestar

Una denuncia por eventual inacción del general director de Carabineros, Mario Rozas, frente a hechos irregulares que podrían constituir delito, presentó el cabo primero Marco Vergara a través de un escrito que busca frenar los intentos de la Comisión Médica institucional por expulsarlo de las filas.

En 2017, Vergara desempeñaba funciones de garzón al interior del Refugio Los Maitenes de Carabineros, centro recreacional de la Dirección de Bienestar ubicado en San José de Maipo, donde tuvo roces con su administrador, el suboficial Luciano Romero, luego de alzar la voz por situaciones que, a sus ojos, no eran normales, como desórdenes en reservas y boletas de compra.

Una de ellas era la contratación del hijo y la esposa de Romero para trabajar en el recinto durante época de verano: el primero como «salvavidas» y la segunda como «ayudante de cocina», los cuales no habrían cumplido su jornada laboral.

«4:20 de la tarde y el salvavidas no está. Primero de marzo», explica el denunciante en un video obtenido por Verdad Ahora y que fue capturado al interior del refugio.

Según plantea el abogado Marcos Herrera Chirino, quien tomó la representación de Vergara y elaboró un recuento de los hechos que está en manos de la Dirección General desde octubre, el jefe de Los Maitenes vulneró los derechos del denunciante, ya que abrió tres procesos disciplinarios en su contra para sancionarlo con días de arresto.

«Tergiversar maliciosamente una orden», «tensionar el ambiente laboral» y expresarse en términos «desafiantes» e «inadecuados», fueron algunas imputaciones que mancharon la hoja de vida de Vergara, la que registraba altas calificaciones durante los últimos tres períodos.

Dicha situación, alega el jurista, no habría respetado el fuero que dispone la Ley 20.205 para quienes denuncian actos de corrupción. Pero no es todo. Según el cabo, todos y cada uno de los hechos que vivió fueron debidamente informados a los generales Manuel Letelier, director de Bienestar hasta comienzos del 2018, y Mario Rozas, quien le siguió.

El general (r) Manuel Letelier, ex director de Bienestar.

SALUDO A LA BANDERA

Rozas encabeza hoy la institución que ha recibido críticas de organismos internacionales por su actuar en el control de manifestaciones, con múltiples casos de lesiones oculares y querellas por supuestas torturas y violencia sexual contra detenidos en el marco del estallido social.

Dentro de ese contexto, en declaraciones a diversos medios de comunicación, la cabeza máxima de Carabineros ha afirmado que todos los hechos delictivos serán puestos en conocimiento del Ministerio Público, ya que no ampara malas prácticas.

Esa misma promesa le habría hecho Rozas al ex garzón de Los Maitenes frente a la posible existencia de «malversación de fondos institucionales, falsificación de documentos públicos, omisión de denuncia e incumplimiento de deberes militares» en dependencias de Bienestar, según detalla la petición de nulidad de la baja de éste, a la que accedió Verdad Ahora.

«Útil es señalar que mi representado, don Marco Vergara, en el momento de la audiencia en la cual fue recibido por el general don Mario Rozas, paralelamente con poner en su conocimiento los hechos, le entregó una serie de antecedentes que daban cuenta» de los mismos, pero éstos «no fueron remitidos a ningún tribunal de la república», asegura.

El abogado Herrera agrega que, «como consecuencia de las denuncias levantadas», Vergara solo sufrió «persecuciones que podrían ser calificadas como graves infracciones, como abusos de poder… por parte de los servidores públicos de Carabineros de Chile» que «terminaban con sanciones artificiosas».

«Nunca se acogieron sus descargos, desechaban de plano sus planteamientos de defensa» y «no realizaban las diligencias solicitadas» -puntualiza-, añadiendo que ahora se estaría utilizando a la Comisión Médica de Carabineros para conseguir la salida del cabo a través de un diagnóstico que lo «imposibilita» para trabajar, no respetando así el «debido proceso».

VERSIÓN DE CARABINEROS

El sábado pasado, este medio envió un correo electrónico al Departamento de Comunicaciones de Carabineros con copia a la casilla institucional del general director Mario Rozas, solicitando una versión por las graves acusaciones del cabo Vergara. Horas más tarde, una comandante de la unidad se contactó por teléfono con el autor de esta nota, preguntando cuándo sería publicada.

Preliminarmente, la oficial indicó que las acusaciones podrían no haber sido informadas al Ministerio Público o la Justicia Militar en la eventualidad de que hubieran sido descartadas a través de sumarios administrativos, resaltando las varias «sanciones» que existían contra el denunciante. Al cierre de esta edición, Verdad Ahora no había recibido una respuesta concreta por parte de Carabineros.

A lo que sí accedimos fue a una copia de la Resolución Exenta N° 33 del Departamento B.1 de la Subdirección de Bienestar, de fecha 20 de marzo de 2018. En ella, el coronel Paulo Ortega sanciona al cabo Vergara con «seis días de arresto», planteando que la denuncia contra familiares del suboficial administrador de Los Maitenes, Luciano Romero, en el sentido de haber incumplido su jornada laboral, no era efectiva.

Pese a ello, la información recopilada por Verdad Ahora apunta a que Carabineros omitió realizar una diligencia clave en el expediente: mandar a periciar los libros de asistencia en los que supuestamente aparecen las firmas del hijo y la esposa de Romero, cuyas labores debían ser supervisadas por éste.

A la izquierda, el contrato del hijo de Romero. A la derecha, el libro de asistencia.

Uno de los puntos que el cabo Vergara habría tocado en la reunión con Rozas es que tales rúbricas serían falsas, ya que mantienen trazo y orientación distintas a las que aparecen registradas en los contratos que ambos firmaron con la Dirección de Bienestar de Carabineros, según las imagenes comparativas que se acompañan.

A la izquierda, el contrato de la esposa de Romero. A la derecha, el libro de asistencia.

Por Matías Rojas