En Chile:

La mano negra que benefició a empresas contaminantes de Quintero en el gobierno de Bachelet

Una serie de irregularidades en el actuar de los organismos que debían mantener a raya la contaminación que hoy azota a la bahía de Quintero expuso el martes un reportaje del programa Informe Especial de TVN.

La estación reveló que en 2011 el Ministerio de Salud recomendó elaborar un plan de limpieza industrial de escuelas públicas al detectar la existencia de metales pesados, pero la medida nunca se cumplió.

También hizo un repaso de las presiones efectuadas por funcionarios de la embajada de Estados Unidos ante el gobierno de Bachelet, registradas en cables diplomáticos revelados por Wikileaks, para concretar la instalación de la central Campiche de AES Gener en la actualmente denominada “zona de sacrificio”.

Al respecto, el ex director de la Conama entre los años 1994 y 2003, Gerardo Guzmán, afirmó que “las empresas son muy expertas en el lobby… Había una maquinaria que se ponía en movimiento para que los proyectos fueran aprobados”.

En cuanto a la presencia de químicos nocivos para la salud, la representante del Departamento de Derechos Humanos, Medio Ambiente y Biodiversidad del Colegio Médico Regional Valparaíso, Diana Pey, criticó el silencio de la autoridad gubernamental frente al hallazgo de tolueno, nitrobenceno y específicamente metilcroroformo, sustancia prohibida por los países firmantes del Protocolo de Montreal.

Oxiquim S.A., cuyo gerente habló por primera vez en cámara, negó estar vendiendo el producto en avisos por internet que fueron denunciados por activistas, indicando que la empresa dejó de exportarlo en el año 2007.

Uno de los hechos más graves tiene relación con el informe de Contraloría que rechazó el Plan de Descontaminación para Concón, Quintero y Puchincaví, aprobado en el anterior gobierno de Bachelet por considerar las máximas emisiones autorizadas y no la real contribución de contaminantes de cada planta.

“Las medidas dispuestas para las aludidas fuentes puntuales, diseñadas sobre la base de esos niveles que son mayores a la real contribución de emisiones por parte de ellas, no se traducen en una efectiva reducción de los contaminantes de que se trata, por lo que el presente instrumento de gestión ambiental no cumple con la finalidad que la normativa le asigna”, dice el documento.

Entrevistado por Informe Especial, el contralor Jorge Bermúdez explicó que el plan colocaba un techo más alto a las empresas para operar como siempre. “Era más favorable (a ellas), y los contaminadores, o las fuentes emisoras, no tenían que disminuir ningún tipo de emisión”, señaló.

El reportaje apuntó como responsable de lo anterior al ingeniero civil químico Germán Oyola, ex jefe de la División de Calidad de Aire y Cambio Climático del Ministerio de Medioambiente de Pablo Badenier. A partir de julio de 2017, Oyola abandonó el gobierno para trabajar en el Área de Estudios Ambientales de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), hecho que podría ser considerado un conflicto de interés.

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