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Gobierno de EEUU pagó millones a Google y Facebook para espiar a cibernautas con PRISM

En el mes de junio, nueve compañías tecnológicas de Estados Unidos negaron su participación en el programa de minería de datos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), conocido como PRISM.

El sitio Tech Church reportó que Google, Apple, Facebook, Dropbox, Microsoft, Paltalk, AOL y Yahoo “negaron categóricamente” su intervención en el tiránico programa de espionaje de la NSA. Sin embargo, documentos recientemente filtrados por el periódico The Guardian revelan que algunas de estas compañías no sólo participaron, sino que recibieron millones de dólares para espiar.

El diario londinense publicó este viernes “nuevos documentos atribuidos al ex contratista de inteligencia, Edward Snowden, los cuales señalan que la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU gastó millones de dólares para asegurarse de que las grandes marcas de internet cumplieran con el programa internacional de vigilancia revelado previamente este año”.

El material sugiere que la NSA invirtió grandes sumas de dinero para permitir que “Google, Yahoo, Microsoft y Facebook fueran capaces de compartir información enviada a través de la red con el gobierno federal (de Estados Unidos)”.

Al ser inicialmente cuestionado por su participación en PRISM, Facebook negó proveer acceso directo a sus servidores “a ninguna organización del gobierno”. La red social agregó que cuando a Facebook “se le consulta por datos o información sobre individuos específicos, hacemos un escrutinio cuidadoso de tal petición, en cumplimiento con todas las leyes aplicables, y proveemos información sólo en el grado requerido por ley”.

Un día después, la Casa Blanca confirmó que sus agencias de inteligencia habían “accedido a datos almacenados por Facebook, Google, Apple y otros gigantes de la red, durante cerca de seis años, en un intento por protegerse de amenazas a la seguridad nacional”, según reportó The Week.

El artículo de The Guardian, escrito por el periodista Ewen MacAskill, afirma que el material “proporciona la primera evidencia de una relación financiera entre las compañías tecnológicas y la NSA”.

A pesar de que un fallo de la Corte de Inteligencia Extranjera del parlamento estadounidense lograra establecer el espionaje como inconstitucional, señalándolo como una descarada violación de la Cuarta Enmienda, una carta de la NSA reconoce que el organismo “gastó millones para mantener cooperando a las compañías tecnológicas”.

Según los documentos, una unidad de la Agencia llamada “Special Source Operations” es la encargada de manejar “programas de vigilancia como PRISM, en los que las compañías de telecomunicaciones y proveedores de internet firman ‘asociaciones corporativas’ con el Tío Sam”.

Yahoo, que inicialmente negó formar parte de PRISM, declaró que “toma muy seriamente la privacidad de sus usuarios”, negando proveer acceso al gobierno a sus “servidores, sistemas o redes”. En relación a las últimas desclasificaciones, la empresa señaló recientemente a The Guardian que “la ley federal requiere, al gobierno de Estados Unidos, que reembolse a los proveedores el costo incurrido por responder a procesos legales obligatorios impuestos” por autoridades gubernamentales.

“Hemos solicitado el reembolso, consistente con esta ley”, explica Yahoo sobre el pago de millones de dólares.