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Cómo Google fomenta la revolución de colores en Medio Oriente

Google es un componente clave dentro del establishment militar. En 2004, el Director de Evaluación Tecnológica de In-Q-Tel, Rob Painter, dejó la CIA para convertirse en el Manager Federal Superior de Google. In-Q-Tel es una firma de inversión tecnológica de la CIA. En 2006, Robert Steele, un ex oficial de servicios clandestinos de la Agencia, reveló en el programa de Alex Jones que Google y la CIA formaron una alianza. Steel sostuvo que el contacto de la CIA en Google es Rick Steinheiser, de la Oficina de Investigación y Desarrollo.

La reciente filtración de correos de Stratfor agrega más componentes al panorama. Comunicaciones entre Stratfor y Google revelan una cantidad de jugadores que están trabajando detrás de la escena para derrocar a gobiernos árabes y musulmanes e instalar regímenes “democráticos» (amigables con el establishment) en Medio Oriente. Un artículo publicado en el sitio web al-Akhbar nombra a dos de ellos: el director de seguridad de Google, Marty Lev, y el actual director de Google Ideas, Jared Cohen (en la fotografía), descrito como un “pensar y hacer” en la propagación de la “democracia liberal” del Depto. de Estado y sus jefes en el Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations).

Cohen es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, también parte del Equipo de Planificación de Políticas del Secretario de Estado y además cercano asesor de Condoleezza Rice y la actual secretaria Hillary Clinton. Como uno de los principales arquitectos de lo que se conoció como “el arte de gobernar del siglo 21”, Cohen transitó de la administración Bush a la de Obama mientras otros neoconservadores fueron desechados.

Como se indica en los correos de Stratfor, Cohen estuvo involucrado en socavar el régimen de Mubarak en Egipto y trabajar estrechamente en el fallido intento por derrocar al gobierno de Irán durante las elecciones de junio de 2009.

Cohen fue instrumental en la creación de Movements.org, una organización “sin fines de lucro” surgida durante un evento de la Alianza de Movimientos Juveniles de 2008, que “unió a activistas digitales, líderes tecnológicos y mediáticos, ONGs, y gobiernos para juntarse, compartir sus mejores prácticas y crear una red de activistas populares responsables que usen la tecnología para sus movimientos y campañas”, explica Wikipedia. Un correo de Stratfor describió a Movements.org como un “sitio creado para ayudar a una organización online de grupos e individuos a trasladar la democracia a naciones inquebrantables”.

El vicepresidente de contraterrorismo de Stratfor, Fred Burton, escribió que “el Depto. de Estado de EEUU es el patrocinador público de la organización”. Efectivamente, el Depto. de Estado se asoció con diversas corporaciones y sirvió en 2008 como el patrocinador principal de la cumbre inaugural de la Alianza de Movimientos Juveniles, realizada en Nueva York, que posteriormente creó la plataforma Movements.org. Hillary Clinton alabó a la organización y presentó un videomensaje durante la segunda cumbre efectuada en Ciudad de México, un año después.

En otro correo, Burton describe cómo Google hace el trabajo de la CIA. “GOOGLE está recibiendo apoyo y cobertura de la WH (White House – Casa Blanca) y el Depto. de Estado. En realidad, ellos están haciendo cosas que la CIA no puede hacer”, concluye. En otras palabras, cosas como derrocar gobiernos y otros negocios sucios.

Luego de revelaciones negativas sobre la CIA a mediados de los setenta, la Agencia comenzó a cultivar ONGs “democráticas” y “humanitarias” en los ochenta. “Muchas cosas que hacemos hoy fueron hechas de manera encubierta por la CIA hace 25 años”, dijo Allen Weinstein, quien ayudó a crear el National Endowment for Democracy (NED), en el año 1991.

“Los programas de NED están en sincronización con las ideas básicas y los objetivos de la globalización económica del Nuevo Orden Mundial, al igual que en la misma línea de la política exterior estadounidense”, escribe William Blum.

Los correos electrónicos indican que Google estaba preocupada por el rol que Cohen jugó en fomentar las revoluciones en Medio Oriente, pero lo más probable es que la corporación, que actualmente está metida en proyectos tecnológicos de vigilancia junto a la CIA haya estado más preocupada por las críticas y una nueva ronda de antecedentes negativos para sus relaciones públicas.