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Brzezinski afirma que «Siria no es Libia»

El ex asesor de seguridad nacional de Carter y hombre de confianza de Rockefeller, Zbigniew Brzezinski, sostuvo que la intervención militar en Siria no funcionará como en Libia.

Aunque actualmente se opone a una intervención directa del ejército, Brzezinski dijo que si Turquía, Arabia Saudita y naciones árabes vecinas apoyan “un curso de acción que crean necesario para resolver el problema sirio”, Estados Unidos los “apoyarán completamente”. Brzezinski dijo que las diversas diferencias entre Libia y Siria “subrayan la complejidad más grande del problema sirio, y las limitaciones de lo que se puede hacer desde el exterior”. Afirmó que “Siria no es Libia” y que “Assad no es Gaddafi”.

Este jueves, Obama sostuvo una conferencia de prensa de Rose Garden con el primer ministro británico David Cameron. Obama dijo que el ejército estadounidense “planea para todo”, pero enfatizó, no obstante, que Estados Unidos y el Reino Unido se mantendrán comprometidos en presionar al régimen de Bashar al-Assad, diplomática y políticamente.

Obama y Cameron repitieron las palabras de Brzezinski cuando dijeron que Siria presenta ciertas “complejidades” que hacen problemática una intervención militar. El primer ministro británico dijo que si una guerra civil o una revolución surge en el país, será culpa de al-Assad.

En realidad, agentes de la CIA y el MI6 están trabajando intensamente para tratar de fomentar una suerte de revolución o guerra civil fabricada como la que menciona Cameron. “El modelo libio está siendo replicado en Siria, hasta ahora corto en bombardeo. Esperadlo si las actuales tácticas no logran un cambio de régimen”, escribió Stephen Lendman en febrero.

Los medios alternativos han reportado detalles sobre tropas británicas y qataríes que dirigen despliegues de municiones y tácticas en Homs. “Presuntamente sin involucrarse en el combate, ellos están asistiendo tácticamente a insurgentes extranjeros, de manera ilegal, contra el gobierno soberano”, escribió Lendman, citando el medio de inteligencia israelí DEBKAfile.

Confirmando el trabajo de agentes extranjeros dentro de Siria, el Mail Online reportó en 2003 que autoridades sirias habían capturado a dos soldados británicos del SAS embarcados en “una misión secreta”. El ministro de Relaciones Exteriores británico, Mike O’Brien, intervino directamente para liberar a los dos individuos.

“Una vez que una decisión política ha sido alcanzada para proceder a disturbios internos en Siria, se prepara a la CIA, el Servicio Secreto de Inteligencia (MI6) intentará realizar sabotajes menores y ejecutará los principales incidentes dentro de Siria, trabajando a través de contactos con individuos”, versa un presunto documento de la inteligencia estadounidense-británica filtrado en febrero, refiriéndose a operaciones encubiertas que datan de 1957.

En enero, se reportó que el MI6, la CIA y el SAS británico están en Siria trabajando con el Ejército Libre de Siria y el Consejo Nacional Sirio para derrocar el régimen de al-Assad. El Ejército Libre de Siria es ampliamente reconocido como una creación de la OTAN. Está compuesto enormemente por militantes de la Hermandad Musulmana – en sí misma una creación de la inteligencia británica – y ha sido financiada, respaldada y armada por Estados Unidos, Israel y Turquía.

Ya en febrero, Infowars reportó que la ex intérprete del FBI, Sibel Edmonds, el ex oficial de la CIA, Philip Giraldi, y un puñado de otros individuos prominentes habían informado sobre la campaña estadounidense-CIA-OTAN para socavar a al-Assad y deponer violentamente su régimen, pero esta información ha sido reiteradamente ignorada por los medios de establishment.

Los actuales esfuerzos por minar a Siria desde adentro se asemejan mucho a la campaña subversiva de 1957. En aquel año, el primer ministro británico, Harold MacMillan, y el presidente Dwight Eisenhower, autorizaron un plan de la CIA y el MI6 para montar incidentes en la frontera como una excusa para que los vecinos árabes de Siria invadieran el país y entonces asesinaran “al triunvirato más influyente en Damasco”, escribió Ben Fenton para el Guardian en 2003.

“Para facilitar la acción de fuerzas liberadoras, reducir las capacidades del régimen sirio para organizar y dirigir sus acciones militares, mantener las pérdidas y la destrucción a un nivel mínimo, y lograr los resultados necesarios en el menor tiempo posible, se debiese hacer un esfuerzo especial para eliminar a ciertos individuos clave. Su eliminación debería ser alcanzada antes en el curso de la revuelta y la intervención, y a la luz de las circunstancias existentes en el momento”, se lee una parte del plan.