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Allamand, Hinzpeter y el negocio israelí de los aviones no tripulados

La empresa israelí Elbit Systems se ha adjudicado una vez más la venta de tecnología militar a un país sudamericano.

Como “aviones espía para vigilar la frontera con Perú” calificaron los medios internacionales la nueva adquisición del gobierno chileno que busca reforzar la seguridad fronteriza del país.

El anuncio del “Plan Frontera Norte”, efectuado apenas perceptiblemente por el ministro Rodrigo Hinzpeter, fue enmarcado en el combate contra el narcotráfico y presentado en los medios como el cumplimiento de una promesa de gobierno. «La misión de este plan es simple pero muy importante: combatir el crimen organizado del narcotráfico”, aseguró Hinzpeter.

“El programa incorpora y relaciona los espacios marítimos, aéreos y terrestres; los pasos habilitados y no habilitados en la línea fronteriza, integrando medios humanos y tecnológicos para la observación, alerta y acción policial para evitar el contrabando al interior del país”, informó La Nación, estimando la inversión del plan como superior a los $35 mil millones de pesos.

Lo que pasó inadvertido en Chile fue la participación de uno de los gigantes de la defensa israelí en el plan anunciado por Hinzpeter. “Para una mayor efectividad, el Ejecutivo chileno compró aviones no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés) a la empresa israelí Elbit Systems”, declaró Andrés Allamand. Chile se convierte así en el primer país, fuera de Israel, en adquirir esta tecnología de último modelo (el Hermes 900).

El pasado 26 de septiembre, Allamand había visitado Israel, logrando concertar una entrevista con su par israelí Ehud Barak. Terra informó que el presidenciable de RN había efectuado tal visita, acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto, Hernán Mardones, y un grupo de oficiales superiores de la Fuerza Aérea, “para conocer de cerca nuevas tecnologías en el campo de la defensa fronteriza”.

No obstante, su visita no sólo se caracterizó por la plantación simbólica de un árbol en las cercanías de Jerusalem, ni por la conmemoración de las víctimas del trágico accidente de Juan Fernández. La agencia EFE corrobora que Allamand mantuvo conversaciones con Elbit Systems y cita de sus palabras: «Efectivamente estuve con ellos, me hicieron una presentación de la empresa y de los productos que tienen, pero esto es habitual en reuniones de esta naturaleza”.

“Como es habitual, tanto en Noruega como en Israel se contemplan visitas y reuniones con algunas de las empresas proveedoras de la defensa de Chile”, puntualizó Allamand.

Ya en julio de 2011, la web Infodefensa.com había mencionado la decisión de la Fuerza Aérea de Chile de adquirir los aviones UAV. “La Fuerza Aérea de Chile ha seleccionado el UAV Hermes 900 fabricado por la compañía israelí Elbit Systems, en detrimento de su principal rival para este contrato, el Heron de Israel Aerospace Industries – IAI”, reportó el sitio. “Este UAV, base del Hermes 900, cuenta con 200.000 horas de vuelo en operaciones acumuladas en varios escenarios alrededor del mundo. Sus capacidades pueden ser útiles tanto para misiones de Homeland Security como militares, y puede equiparse con variedad de sensores avanzados según los requerimientos de los clientes”.

No hay que olvidar en este entramado, que tanto las bombas lacrimógenas abortivas de Carabineros, como la UZI que dio muerte a Manuel Gutiérrez en Macul, son confeccionadas por Israel y vendidas al Estado chileno como parte de fuertes relaciones comerciales que se remontan a los años de la dictadura.

“La relación de Israel con las Fuerzas Armadas chilenas, en particular, viene desde el tiempo de la dictadura”, contó Daniel Jadue de la Federación Palestina de Chile a Verdad Ahora. “Y durante los tiempos de la Concertación se mantuvo, casi inalterada, y hoy día se ha profundizado. Tenemos un gobierno que tiene lazos muy estrechos con Israel. De hecho, su Ministro del Interior (Hinzpeter), no sé si tendrá la ciudadanía israelí, pero al menos sé que tiene una relación muy estrecha porque formó parte del lobby israelí durante mucho tiempo en nuestro país. Incluso participó de un Congreso del lobby sionista en América, como representante de la comunidad sionista en Chile. Por lo tanto hay que entender que esta es una relación que se va a dar mientras el gobierno tenga este sello”, concluye.