En Chile:

¿Quiénes facilitan el masivo tráfico de drogas entre Chile y Francia?

La incautación récord de 1,4 toneladas de cocaína en una embarcación de origen chileno con destino a Francia ha dejado al descubierto la acción de una poderosa red criminal de insospechadas ramificaciones. La Policía francesa reconoció que mantuvo un seguimiento de la carga pero dicha información no fue transmitida a las autoridades chilenas. El Servicio de Aduanas del país latinoamericano instruyó la realización de una investigación interna mientras que el gobierno exigió a la PDI la elaboración de sendos informes.

Pese a que no se han conocido más detalles sobre la estructura de la red y las detenciones de dos españoles y dos búlgaros – que se suman a la aprehensión del director del equipo Epsilon Team, David Oliveras, a cargo del camión de asistencia del Dakar donde iba cargada la droga – las características internacionales del operativo policial, como también la cantidad de estupefacientes incautados, hacen presumir una posible conexión con el decomiso de un cargamento de 1,3 toneladas de cocaína, contenidas en 31 maletines de pasajeros de un vuelo de Air France proveniente de Venezuela y con destino a París, en septiembre de 2013.

El año pasado, al informar sobre la operación, el ministro del Interior francés Manuel Valls manifestó que la droga fue importada desde Colombia por la mafia calabresa de los ‘Ndrangheta, cuyos tentáculos alcanzan a Estados Unidos y a países latinoamericanos serviles al lavado de dinero, como Argentina. La organización actualmente domina el flujo de cocaína hacia Europa.

En conexión con la red, el gobierno de Venezuela procedió a la detención ocho militares de la Guardia Nacional Bolivariana y a más de diez funcionarios de la línea aérea Air France, incluido su gerente adjunto. “La información que manejamos es que (los presuntos responsables) pertenecen a una mafia integrada por ciudadanos italianos e ingleses, que compran droga en Sudamérica y la distribuyen en Europa”, informó el ministro de Relaciones e Interiores, Miguel Ángel Torres.

A diferencia del caso venezolano – que hasta la captura del camión de Valparaíso constituía la incautación más grande de cocaína por la Policía francesa – las autoridades chilenas no han practicado por ahora la detención de ningún funcionario público eventualmente involucrado en facilitar el ingreso y salida del cargamento de más de mil kilos desde Chile.

Fuera DEA

Los presidentes Nicolás Maduro de Venezuela y Evo Morales de Bolivia han acusado a la DEA, en reiteradas ocasiones, de proteger el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.

Durante el denominado escándalo de las “narcomaletas” de Air France, Maduro calificó al organismo antidrogas estadounidense como “una verdadera transnacional del tráfico de drogas” y dijo que las mafias que estarían detrás del envío de la cocaína a Francia son ‘panas’ (amigos) de la organización. En 2005 Venezuela rompió relaciones con la DEA, acusándola de infiltrar sus agentes en Caracas y contribuir al negocio de los carteles.

En 2008 en Bolivia, quien fuera nominado por el presidente Obama para el cargo de embajador de Estados Unidos en Chile, Michael A. Hammer, en ese entonces jefe de Asuntos Políticos de la legación estadounidense en La Paz, debió enfrentar una de las crisis más grandes de la DEA: su expulsión del territorio boliviano y el allanamiento masivo de sus “casas de seguridad”.

Sin éxito, Hammer intercedió ante el gobierno boliviano para continuar con la presencia del contingente antidrogas norteamericano que estaba siendo duramente cuestionado por Evo Morales. El presidente de Bolivia citó como justificación para expulsar a la DEA un libro escrito por el ex agente encubierto Michael Levine que documentaba el financiamiento entregado por la CIA a grupos paramilitares bolivianos, en 1980, con el objeto de dirigir la producción y distribución de cocaína hacia el exterior bajo la guardia pasiva del alto mando de la DEA.

En 2012, desde Chile, medios independientes denunciaron la colusión del organismo antidrogas en Santiago y algunos elementos de la CIA para financiar la desestabilización de gobiernos progresistas de la región con dineros del narcotráfico. La información fue calificada como “creíble” por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en cuya sede diplomática de Santiago se refugió, por casi un mes, el principal denunciante de la red de drogas, el destituido inspector de la PDI Fernando Ulloa, quien implicó al ministro Rodrigo Hinzpeter en dicho complot.

Según la denuncia de Ulloa, todos los meses llegaban al paso peaje de Colina entre 120 y 200 kilos de cocaína, provenientes de Bolivia, que eran transportados por funcionarios de la PDI.

Una plataforma de las mafias

“Durante décadas, en América Latina se presentan las actividades de las mafias italianas principales (Cosa Nostra, Camorra, ‘Ndrangheta). Pero no hay duda de que en los últimos años se ha reducido el papel de la Cosa Nostra y ha aumentado el de la ‘Ndrangheta y la Camorra. Y la ‘Ndrangheta logró establecer relaciones con los carteles mexicanos y colombianos para consolidar su base permanente en Colombia, Ecuador, Bolivia y Venezuela”, manifiesta el escritor Isaia Sales.

Tras el documentado tráfico de drogas ocurrido durante la dictadura de Augusto Pinochet – ayudado por los fascistas italianos, grupos de cubanos anticastristas y el traficante de armas Monzer Al Kassar – la Operación Océano, hasta ahora la más grande en la historia del narcotráfico y lavado de dinero en Chile, demuestra que el país continuó siendo utilizado como plataforma de operación de importantes redes extranjeras.

Documentos obtenidos en 2007 por el diario electrónico El Mostrador constataron que en marzo de 1991, el OS-7 de Carabineros siguió y filmó a cuatro capos de la mafia italiana que se reunieron con el empresario viñamarino Manuel Losada para coordinar un embarque de 1,5 toneladas de cocaína hacia Europa. Otros dos informes elaborados por la Dipolcar a partir del testimonio del colombiano Carlos Zuluaga, representante en Chile del cartel de Cali y después de Medellín, involucraron a un conocido industrial de armas chileno en el lavado de narcodólares provenientes de Bernardo Provenzano, jefe de la Cosa Nostra.

La acción de la DEA también fue cuestionada en este caso cuando se supo que Losada había sido advertido de su detención por mensajes que llegaron a través de un fax con el propósito de que él y sus cómplices huyeran de Chile. Lo anterior llevó al Consejo de Defensa del Estado (CDE) a presentar una denuncia por obstrucción a la justicia en contra de un agente de la DEA.

La investigación de los periodistas Rodrigo de Castro y Juan Gasparín, en su libro “La delgada línea blanca”, apunta a que uno de los fax fue emitido desde la estación de la CIA en Miami.

  • Anónimo
  • Anónimo

    Los ratis y los milicos estan metidos hasta las weas.

  • Anónimo

    Seguramente hay metidos políticos y hasta gente de Gobierno.

  • Anónimo

    Para que se hacen los huevones si los mismos oficiales policiales expulsados en forma irregular o por saber algo lo denunciaron en sus oportunidades y salieron trasquilados, el gobierno, lo sabe uno de los casos fue denunciado por el abogado DUque (caso ulloa), otro caso Sanhueza y Duque (bicrim stgo), el caso de chico fuentes y otros, caso COntreras Mu, y muchos y muchos mas, el director y el gobierno se hacen los giles, el sistema y los fiscales no hay caso. Recuerden el caso chico peña, Rene Castellón , ivan Villanueva, libran y libran quien les ayuda si ustedes supieran todas las cochinadas que han hecho,,,,,,,,, bueno por ahora nada mas, piensen y comenten los ciudadanos no somos imbéciles como creen.

  • Anónimo

    que terrible aunque no me sorprende yo lei la dslgada linea blanca y siempre he pensado que detras del narco trafico estan los granes malditos ellos y sus generaciones