En Chile:

Nueva ley profundiza guerra económica y psicológica de EEUU contra Rusia

Junto con armar a movimientos fascistas en Kiev y poner trabas económicas al exportador de gas natural más grande del mundo, la nueva “Ley de Apoyo a la Libertad en Ucrania 2014” o S.2828, firmada hoy por el presidente Obama, desempolva un proyecto de bombardeo psicológico propio de la Guerra Fría.

En su último párrafo, el libelo ordena proveer al Congreso “un plan para incrementar la cantidad de emisiones radiales en idioma ruso, en los países de la ex Unión Soviética, con el objeto de contrarrestar la propaganda de la Federación Rusa”.

El texto urge la necesidad de reactivar la transmisión de programas pro-estadounidenses a través de Voice of America (VOA) y Radio Free Europe/Radio Liberty en Ucrania, George y Moldavia.

“Un cuarto de siglo después de ayudar a derrocar a regímenes comunistas en el este de Europa, (las emisoras) Radio Free Europe/Radio Liberty, financiadas por Estados Unidos, están combatiendo nuevamente a Moscú, esta vez, en una campaña mediática por la crisis de Ucrania”, informó en octubre la agencia AFP.

Detrás del surgimiento de las estaciones a fines de la Segunda Guerra Mundial, se encuentran la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, el Departamento de Estado, el Pentágono y la Oficina de Coordinación Política (un brazo encubierto de operaciones psicológicas y paramilitares de la CIA), con el fin de operar como “agentes catalizadores” que diseminaran propaganda al interior de la Unión Soviética.

El sujeto que originalmente ideó los programas fue George F. Kennan, miembro del grupo elitista de los “Wise Men” que tramaron el Plan Marshall y tuvieron especial influencia en la OTAN.

La semana pasada, en respuesta al proyecto del Senado de Estados Unidos y a la decisión de enviar armas al gobierno de Kiev, el parlamentario ruso Mikhail Yemelyanov señaló que la acción legislativa norteamericana podría empujar a Rusia a tomar “medidas adecuadas” en Ucrania.

“La decision del Senado de Estados Unidos es extremadamente peligrosa. Si es apoyada por la Cámara de Representantes y firmada por su presidente, Rusia debe responder con medidas adecuadas”, afirmó.