En Chile:

Exclusivo: Testigo del caso Matute aporta nuevas pistas sobre muerte de cabo en Coronel

Supuestas amenazas de muerte realizadas por el ahora coronel de Carabineros, Jorge Salas Eljatib, quien habría señalado que el cabo Marco Martínez del «cartel de Coronel» no se quitó la vida, sino que fue asesinado, cobran relevancia en la arista que enlaza a uniformados y tráfico de drogas en la investigación por el crimen del universitario Jorge Matute Johns.

El cabo primero Aldo Lillo Parra, quien fuera exonerado de la institución en 2012 tras dar a conocer una serie de irregularidades vinculadas al consumo de estupefacientes en la Prefectura Ñuble, relató en exclusiva a Verdad Ahora lo que le tocó vivir cerca de dos años después de la desaparición de Matute, cuando sus superiores le impidieron seguir investigando una red de narcotráfico que involucraba a personal institucional en la comuna de El Carmen, de acuerdo a antecedentes entregados por un informante.

Según explicó el ex funcionario a este medio, después de transmitir la información al OS7 de Carabineros de Concepción, fue citado a la oficina del entonces capitán Jorge Salas Eljatib, quien oficiaba de jefe de la Dirección de Inteligencia de Carabineros (Dipolcar) de Ñuble – adscrito al cargo mientras su amigo, el mayor Jorge Caamaño Muñoz, era trasladado desde Concepción a Santiago en medio de una investigación interna que lo ligaba a la protección de un narco apodado “Mañungo”, y a anomalías en las pesquisas del caso Matute.

En esa oportunidad, el ahora prefecto de Arauco, Jorge Salas, le habría dicho al cabo Lillo que si continuaba tras la pista de El Carmen lo iban a matar igual que “al sapo del cartel de Coronel”, mencionándole a su esposa e hijos.

“¿Pero él no se suicidó?”, preguntó nuestro entrevistado, según relata, a lo que Salas le confesó que el cabo Marco Martínez había sido asesinado, y que eso lo sabía porque “por algo trabajaba en inteligencia”.

Recordemos que en julio del 2000, el cabo Marco Martínez fue vinculado a la red del “Mañungo” por una testigo que mencionó a políticos como eventuales consumidores de cocaína, entre ellos al ministro del Interior de la época, José Miguel Insulza. Tras ser interrogado por personal de contrainteligencia de Santiago, Martínez fue hallado muerto al interior de la Tercera Comisaría de Coronel, siendo caratulado su fallecimiento como “suicida”, aunque la familia siempre cuestionó dicha condición.

Teniendo la información ya relatada en su poder, el cabo Aldo Lillo se presentó a declarar hace algunas semanas con la ministra Carola Rivas, instructora del sumario por la desaparición y muerte de Jorge Matute Johns.

Junto con lo anterior, Lillo puso en conocimiento de la magistrado la persecución de la que fue objeto una vez producido su encuentro con el coronel Salas, contra quien varios funcionarios de Carabineros habrían declarado por amenazas similares en el caso Matute.