En Chile:

Sergio Claramunt, el subprefecto de la PDI que «se niega a investigar delitos para cuidar su carrera»

Graves imputaciones contra el subprefecto Sergio Claramunt Lavín fueron efectuadas esta semana en el portal Reclamos.cl por un funcionario activo de la Policía de Investigaciones de Chile, adscrito a la Brigada Móvil Metropolitana de la comuna de Cerrillos.

Fuentes internas de Investigaciones corroboran los malos tratos, ineficiencia policial y malas prácticas en las que el mencionado jefe incurre al “vulnerar la seguridad de la sociedad sólo para el bienestar personal”, contando con la protección del jefe de Zona Metropolitana, Luis Sandoval Monteiro, y el director general Marcos Vásquez Meza, con quienes se cruzó durante su paso por Concepción.

El funcionario policial denuncia “las irregularidades por parte de SBP. S.C.L. (Claramunt Lavín) a quien ya se le hizo costumbre asistir en la madrugada junto a familiares con la finalidad de realizar cacería de conejos, usando escopeta y munición fiscal… por pura diversión, ya que es imposible consumirlos por el alto índice de toxicidad que existe en esa zona debido al plomo”.

“Otra de las cosas que debo mencionar es que este señor en una de las oportunidades en las que practicábamos fútbol, dos de mis colegas sufrieron un accidente», prosigue el denunciante. “(Claramunt Lavín) les ordenó que no asistieran al centro de atención correspondiente… haciendo énfasis que fueran atendidos de forma particular o que se presentaran como indigentes”.

Como reportamos en Verdad Ahora a mediados de este año, el prefecto inspector Luis Sandoval, de quien dependen todas las Brigadas de Investigación Criminal no especializadas de Santiago, protagonizó un incidente que terminó con la renuncia de un subprefecto de la PDI.

Esto luego de que una patrullera de la Bicrim de La Cisterna, a cargo de una mujer con el grado de subinspector, detuviera a unos sujetos por droga procediendo a trasladarlos al cuartel. Por frecuencia radial, el procedimiento llegó a oídos de Sandoval, quien se dirigió rápidamente hasta la unidad e insultó, amenazó y garabateó a todos los policías, especialmente al jefe de unidad, subprefecto Benjamín Cerda Barake, quien presentó su renuncia aduciendo vejaciones y humillación.

En Investigaciones comentan que esta actitud se debe a que, de producirse irregularidades en procedimientos policiales por microtráfico o delitos menores, los jefes de unidad deben ser sancionados. Para cuidar su carrera institucional, muchos de ellos están negándose a realizar tales diligencias.

“(Claramunt Lavin) dio orden verbal de faltar al juramento y al código de ética institucional, ordenándonos no actuar ante delitos flagrantes como los porte de armas, micro tráfico e infracción a la Ley 2.460 de la Policía de Investigaciones”, escribe el funcionario en Reclamos.cl, agregando que el subprefecto está “dejando de lado lo que significa ser detective, ya que la función principal de la Policía de Investigaciones es investigar delitos y no cuidarse para mantenerse dentro de la institución uno o dos años más”.

La actitud temeraria de Claramunt Lavín se debe a que pretende “conseguir llegar a ser jefe de unidad de la Brigada de Homicidios”, asegura el denunciante.

“Debo señalar además que si algún funcionario de la Brigada Móvil antes mencionado realiza alguna diligencia (por los delitos mencionados)… serán cambiados de unidad como ocurrió con el SBC. (subcomisario) Santis, el cual fue enviado a la Brigada de Investigación Criminal de San Ramón por no estar de acuerdo con las directrices impuestas”.

El subprefecto también estaría instruyendo realizar controles de identidad selectivos, lo cual “es ilegal, porque el control de identidad antes mencionado debe ser justificado”.