En Chile:

Las 10 reformas que necesita Chile para impedir situaciones como Punta Peuco

Brindo por el presidente Sebastián Piñera, por haberse puesto los pantalones y haber terminado con el Spa “Cordillera”, cárcel de lujo para ex militares criminales, torturadores y ladrones. 45 gendarmes cuidaban a 10 reos en 5 cabañas de lujo. Como dijo el mayor criminal de la historia de Chile – más que el Chacal de Nahueltoro y el psicópata de Alto Hospicio – “Mamo” Contreras, los gendarmes sólo estaban para “pasarle el bastón”.

¿Cómo es que el ex director de la CNI, Odlanier Mena, un triple criminal con permiso dominical, portaba armas o simplemente permiso para mantenerlas en su domicilio? Nada raro. Lo denunciamos en su tiempo en La Moneda, pero no hicieron caso. La Concertación estaba infectada con indolentes “chupópteros”. ¿Cómo es eso de la “tolerancia cero” y “fin a la puerta giratoria”?

Llamo a no votar por la eufemísticamente llamada “Nueva Mayoría”, ex Concertación, creadora de las cárceles de lujo para asesinos y torturadores, que no son más que esbirros y bipolares con complejo de inferioridad que hicieron lo imposible por demostrar su falta de inteligencia en materias de seguridad, siempre contra los pobres e indefensos ante Pinochet.

La Concertación prefirió tener esta “piedra en el zapato” como un pacto de entrega del poder. No cabe referirse a las decenas, sino cientos de ex miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros, que actualmente cobran suculentas pensiones por aceleración de los grados como exonerados políticos, habiendo sido conocidos represores.

Escuchar a los abogados de estos criminales es volver a la dictadura: ¿disparando contra el presidente, que no hizo otra cosa que seguir preceptos constitucionales desde el advenimiento de esta pseudo-democracia, ya que la Concertación “temblaba” cada vez que había servilletazos o boinazos?

Democracia, creo, significa que la ley es igual para todos. Si quieren una cárcel especial para miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros, pues llevemos ahí a los innumerables ex uniformados que se encuentran cumpliendo condena por otros delitos, como hurtos, violaciones y estafas, hacinados en cárceles comunes. Llevemos a todos los ex uniformados, incluidos los de la tropa.

No sólo se desprende una segmentación preferencial por milicia, sino también por grados. Pero estos criminales reos de Punta Peuco son mil veces más delincuentes. Están todos ricos y dejan cuantiosas pensiones y propiedades a sus familias con dinero de todos los chilenos (algunos, víctimas de ellos mismos), platas mal habidas y el porcentaje basado en el impuesto a los combustibles.

También abandonaron su suerte y traicionaron a quienes hicieron el trabajo sucio y ahora están pobres, haciendo malabares para llenar la olla. No sólo son culpables y están pagando por sus crímenes de lesa humanidad: también están pagando por traicionar a sus subordinados, los de las manos con sangre, cuestión que aún no tocan los Tribunales Militares, ni las Cortes de Apelaciones o la Suprema, por tratarse de cómplices en su omisión e inacción.

Para que tengamos una verdadera democracia – una con salud mental – urge necesariamente una reforma a la Justicia Militar y los 10 pasos que a continuación siguen:

1. La eliminación de Punta Peuco y cualquier otra cárcel de lujo.

2. La degradación de militares que cometen delitos de lesa humanidad – lo cual está en la ley y en el Código de Justicia Militar.

3. Responder civilmente por los daños ocasionados – que está en el Código de Justicia Militar.

4. Una reforma a la Ley de Pensiones de las Fuerzas Armadas y Carabineros, de manera que los beneficios y bienes sean embargables cuando sus funcionarios cometan delitos de lesa humanidad.

5. Prohibir a los equipos jurídicos institucionales asumir la defensa de sus delincuentes.

6. Prohibir a las instituciones de orden y seguridad, el hacer colectas obligatorias y presionar a sus funcionarios para que donen financiamiento a la defensa particular de criminales de lesa humanidad.

7. Castigar la traición institucional.

8. Hacer efectiva la responsabilidad de mando en la ejecución de crímenes de lesa humanidad.

9. La absoluta dependencia de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas al Presidente de la República, con libertad de nombramientos.

10. Eliminación del ascenso por antigüedad.

¿Igualdad ante la ley? No me hagan reir. Tendríamos que hacer una cárcel de curas pedófilos y otra de políticos ladrones y mentirosos. Otra de deportistas drogados, jueces corruptos, periodistas vendidos, empresarios que roban imposiciones, y así sucesivamente…

Mario de la Fuente
Teniente (r) de Carabineros
Presidente de OMIDECHI