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Informe de torturas ocultado por la Casa Blanca podría conocerse en dos semanas

La presidenta del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos, Dianne Feinstein, espera que el resumen ejecutivo del esperado informe sobre torturas (que ha sido censurado por el gobierno de Obama) sea liberado a finales de septiembre, según afirmó en una entrevista con el programa “Meet the Press” de la cadena NBC.

El informe, que tomó cinco años de elaboración, fue enviado a la Casa Blanca para ser desclasificado en abril. Pero las exhaustivas tachas impuestas por funcionarios de gobierno ocultaron evidencias de que la información extraída en torturas había sido obtenida por otras fuentes.

“Estamos trabajando con la administración para que la censura no destruya el reporte”, señaló Feinstein. “Si censuramos evidencia, no podremos sustentar nuestros descubrimientos. No publicaremos un informe que no permita sustentar nuestros descubrimientos… Ha existido progreso. Creo que el reporte saldrá a la luz en la segunda mitad de septiembre, en algún momento, pero no hasta que sea leíble y comprensible”.

Personas que vieron el documento adelantaron que éste revelará la existencia de abusos mucho más brutales, sistemáticos y amplios que los reconocidos a esta fecha, demostrando además que algunos funcionarios mintieron a otros en la CIA y el Departamento de Estado, así como también al Congreso y a la población, respecto a lo que estaba ocurriendo.

Feinstein coincidió en que militantes del Estado Islámico han torturado a estadounidenses (como el periodista James Foley, quien fue objeto de waterboarding antes de ser decapitado) con el afán de vengarse por el empleo de la tortura de Estados Unidos, que se ha mantenido desde el gobierno de Bush.

Un reporte anterior del Senado – emanado del Comité de Servicios Armados en 2008 – concluyó que varios funcionarios de gobierno, entre ellos el secretario de Defensa de Bush, Donald Rumsfeld, habían sido los impulsores principales de los interrogatorios conducidos en Abu Ghraib, Guantánamo, y similares centros de detención.

La conductora no preguntó a Feinstein sobre un tema que circunda el informe de torturas: la genuina crisis constitucional detonada por el espionaje que la CIA realizó al Senado, el cual negó en primera instancia y luego debió reconocer.

“En cuanto a la acusación de que la CIA intervino los computadores del Senado, nada podría estar más lejos de la verdad”, dijo el director de la CIA, John Brennan, en el mes de marzo. “Nosotros no haríamos eso. Quiero decir, eso está más allá de… ya saben, la amplitud de razonamiento en cuanto a lo que hacemos”.

En julio, Brennan reconoció que espiar al Congreso había sido un “error”.