En Chile:

Bush pone un rostro humanitario a la intervención militar en África

El ex hombre de fachada de la élite y lector de guiones, George Bush, tiene una nueva tarea: poner un rostro humanitario a las aventuras militares de AFRICOM en África.

A través del principal medio de desinformación de Estados Unidos dirigido por la CIA, Voice of America, nos enteramos que George y su esposa están en Zambia para restaurar una clínica de salud y posar en fotografías con bebés negros:

“LUSAKA – El ex presidente George W. Bush ha mantenido un perfil relativamente bajo en Estados Unidos tras dejar su cargo. Pero esta semana en África, (Bush) está promoviendo públicamente la iniciativa de su instituto para prevenir y tratar el cáncer cervical. Mientras Bush sigue un camino post-presidencial de familia apoyando causas humanitarias, su preferencia sería centrarse en un servicio tranquilo, para liderar con el ejemplo y el trabajo duro.

(Bush) trabajó junto a otros voluntarios en Kabwe – la segunda ciudad más grande de Zambia – para renovar una clínica de salud que se especializa en la detección temprana y tratamiento del cáncer cervical.

‘Siempre eres el ex presidente, pero quise venir hasta acá como un obrero… Quiero decir que en este viaje en particular, mis amigos y yo hemos dejado una clínica y esperanza para inspirar a otros a venir y renovar clínicas también’, dijo Bush.»

Durante el régimen de Bush, las fuerzas de AFRICOM recibieron autorización para desplegarse en Zambia, Gabón, Kenya, Malí, Marruecos, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Túnez y Uganda. La excusa fue una de las típicas – oponerse al surgimiento de Al Qaeda en África, específicamente a las Cortes Islámicas Unidas que cometieron el error estabilizar a Somalia sin una asistencia amigable con los globalistas, sus ONGs, y las operaciones de préstamos del FMI y el Banco Mundial.

Recientemente, AFRICOM experimentó de manera momentánea una campaña de propaganda positiva, a través del lanzamiento del documental Kony 2012 de la fundación Invisible Children. La fundación está asociada con Human Rights Watch y es apoyada por “el Instituto Open Society del especulador de Wall Street, George Soros, quien también financia a Invisible Children a través de un conjunto de fundaciones anexas”, de acuerdo al investigador y periodista Tony Catalucci. “Como Invisible Children, Human Rights Watch es un fraude respaldado corporativamente”, que a menudo difunde propaganda explotada por el Pentágono y su misión de AFRICOM, para hacer a África amigable con las inversiones de los banqueros internacionales.

Catalucci explica la misión de la siguiente manera:

“Cuando miramos la historia de África y la génesis de la actual contienda siendo manipulada y usada como justificación para la continua intervención de occidente, nos daremos cuenta que occidente creó muchos de los problemas (de África) en primer lugar. Entonces es lógico que el regreso de occidente, en la forma de ‘ONGs humanitarias’ financiadas por Wall Street y US AFRICOM, es la solución menos probable para mejorar el amplio continente”.

De la misma forma, la visita presuntamente humanitaria de George Bush a Zambia no es nada más que otro truco vacío y cínico de relaciones públicas, que pretende poner un rostro humano a las masacres contra África.

Tras la misión del “cristianismo, comercio y civilización” de Europa, hasta lo que hoy es Zambia en los 1800, Cecil Rhodes extrajo derechos minerales. Luego de que la Pax Britannica fuera establecida, la región se convirtió en la colonia británica de Rhodesia del Norte. El territorio cayó bajo el control de la Compañía Británica de África del Sur de Rhodes. Después de la independencia en 1964, el país continuó siendo dependiente de Gran Bretaña y su clase gerencial. Para la década de 1970, Zambia estaba firmemente bajo el control de “prestamistas internacionales”, tiburones globalistas del préstamo.

Con el objeto de ceñir el control de los banqueros, grandes partes de África están siendo controladas cada vez más por Al Qaeda y otros islámicos importados, requiriendo, por supuesto, que Wall Street y el Pentágono intervengan.

La última táctica de propaganda, diseñada para destacar la destructiva influencia de islámicos, fue instalada cuando musulmanes fanáticos destruyeron un sitio histórico en el norte de Mali, en Timbuktu. El pretexto de Al Qaeda fue antes usado en Medio Oriente y los Balcanes y, a poco tiempo de que sea completamente expuesto y desacreditado, será utilizado nuevamente cuando la población resista la dominación de la élite gobernante.