En Chile:

Usan a menor mapuche como chivo expiatorio en ataque a buses del Transantiago

Un adolescente mapuche de 14 años es hasta ahora el único detenido por la quema de buses del Transantiago en la marcha estudiantil de ayer miércoles, hecho que estudiantes denunciaron como un “montaje”.

Según informaciones aparecidas en la prensa, el menor de iniciales J.B.C.C. portaba documentos del tercer bus siniestrado al momento de su detención, siendo posteriormente identificado por las cámaras de vigilancia en las inmediaciones del Metro Santa Isabel, donde ocurrió el ataque.

Dina Catrileo, madre del detenido, llegó esta mañana hasta el 8vo Juzgado de Garantía donde el menor iba a ser formalizado, y señaló creer que a su hijo “lo acusaron injustamente porque es mapuche”. Además de lamentar los incendios producidos durante la movilización, Catrileo aseguró desconocer las circunstancias en que el menor fue aprehendido.

El incidente de los buses quemados fue objeto de una prendida polémica, luego de que dirigentes estudiantiles como Gabriel Boric de la Confech, deslizaran la posibilidad de un montaje policial perpetrado por funcionarios de civil.

“La quema de micros es un montaje”, escribió Boric en su cuenta de Twitter. “¿Qué hace una camioneta de Carabineros llena de neumáticos? (…) qué hace una micro vacía en 1/2 de la calle justo mientras se tramita ley Hinzpeter?”.

A su vez, la dirigente de los estudiantes secundarios, Eloisa González, apuntó a un “montaje del Estado”, señalando que “conocemos que hay infiltrados de Carabineros, hay intenciones de interferir las manifestaciones y de tratar de coartar el libre albedrío de los estudiantes”.

Por otra parte, el ex presidente de la FEUC, Giorgio Jackson, habló este jueves con Radio Zero e hizo explícita mención del menor mapuche detenido por Carabineros, manifestando sus “dudas” por la quema de buses. “¿Cómo un niño puede quemar un bus, sin que los policías lo detengan antes? Me causa dudas que haya un bus solo y que pueda entrar gente como Pedro por su casa a quemarlo”, dijo.

Fuentes reservadas de Carabineros confirman a Verdad Ahora que la Dirección de Inteligencia de la institución (Dipolcar) infiltra funcionarios de civil en las manifestaciones, no sólo para recopilar información sobre los asistentes, sino también provocar desmanes.

Un caso documentado es el ocurrido en 2010 durante una marcha de la ANEF, donde el subteniente Hugo Javier Melita Sepúlveda, vestido de civil, fue detenido por Fuerzas Especiales de Carabineros tras generar focos de violencia, dejando por negligencia su mochila en la escena. Creyendo que el detenido era estudiante, los manifestantes recuperaron rápidamente el morral. La sorpresa llegó cuando revisaron su contenido: en ella se encontró una radio de comunicación, esposas, una tifa, un instructivo sobre cómo actuar en marchas y tres cédulas de identidad distintas. Hasta la actualidad no existe una respuesta oficial sobre el incidente por parte de Carabineros.

En el caso específico de la quema de los tres buses, hay varios elementos que no cuadran. En primer término, cabría cuestionarse cómo es posible que la quema de los tres buses haya sido tan rápida, que ningún mando policial pudo intervenir en el entretanto para salvar al menos uno de ellos. Recordemos que las dos primeras máquinas fueron quemadas muy cerca una de otra, y una tercera a sólo una cuadra y media de distancia.

Al ser consultado sobre la nula presencia de personal policial en las inmediaciones del suceso, el general director de Carabineros, Gustavo González Jure, admitió desconocer por qué no se impidió la quema del transporte. “Estamos averiguando qué pasó con las fuerzas policiales en ese momento, por qué no estaban cerca”, señaló el general, según consigna Cooperativa. “Estaban en otros lugares con 20 focos que teníamos. A lo mejor hubo despliegue en otro lugar y por eso se aprovechó de hacer este tipo de hechos».

Según la explicación oficial de Transantiago, suscitada luego de que en redes sociales se cuestionaran los recorridos inusuales de las máquinas siniestradas, uno de los microbuses, específicamente el número 418, fue «detenido por encapuchados en desvío S.Isabel con Vicuña». Aludiendo prácticamente a un secuestro del vehículo, la explicación sostiene que éste fue trasladado “hasta Bustamante para ser quemado». Cabe preguntarse nuevamente cómo fue posible que ningún efectivo policial diera cuenta de este desplazamiento, saltando todas las cámaras de control de tránsito.

Aunque negó las acusaciones de montaje, el chofer Cristian Romos, al volante de uno de los microbuses afectados, señaló que mientras ocurrían los disturbios, algunos uniformados presentes «lo dejaron pasar por Plaza Italia en vez de desviarlo». Citado por La Nación, Romos explicó: «Me usaron como escudo, porque iban 3 patrullas al lado mío. Yo pasé con el bus y ellos iban al lado mío para poder arrancar en vez de desviarme».

Por otro lado, no es menor notar que uno de los buses siniestrados, de placa patente ZN5807, registraba multas impagas desde 2011, careciendo de su permiso de circulación. Al ser consultado sobre lo anterior, el ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz, señaló a 24 Horas que las irregularidades en las patentes sólo constituyen “detalles” secundarios.

Los hechos anteriormente descritos no dejan de generar suspicacias, mucho más tras la detención aparentemente selectiva de un menor mapuche, en medio de una campaña de criminalización de reivindicaciones étnicas en la Araucanía.