En Chile:

PDI opta por no investigar contradicciones en extraño caso de policía muerto en 1970

El jefe del Departamento Quinto de la Policía de Investigaciones de Chile, prefecto Carlos Yáñez Villegas, decidió no perseverar en la indagatoria por la muerte del subinspector Luis Emilio Colombo Morales, ocurrida en un céntrico departamento de Santiago el 18 de julio de 1970 y que está caratulada como suicidio.

En una carta enviada al hijo del ex funcionario, el mandamás de Asuntos Internos de la PDI afirmó que “se han agotado todas las instancias administrativas relacionadas con los hechos por usted reclamados, consecutivos al sensible fallecimiento de su padre… sin perjuicio de las acciones que usted estime conveniente realizar en el ámbito judicial”.

La comunicación fue remitida semanas después de que la institución diera por concluida una investigación interna, a cargo del subcomisario Rodrigo Morales Reyes, para establecer qué ocurrió con cinco fotografías que desaparecieron del expediente sumarial instruido en la época del deceso y que, a juicio de la familia Colombo, corroborarían la existencia de un ocultamiento doloso de la institución para borrar ciertas pistas que apuntan a la participación de terceros.

Las sospechas tienen sustento en el testimonio aportado por el ex detective de la Brigada de Homicidios, Nelson Lillo Merodio, que en 1999 declaró haber concurrido al departamento y encontrado abundante sangre en el baño, ubicado a cuatro metros de distancia desde donde fue hallado el cuerpo de Luis “Milo” Colombo y donde presuntamente se quitó la vida, situación que derribaría la tesis del suicidio.

carlos yañezEn una nueva declaración ante el Departamento V de Investigaciones, tomada en mayo de 2014, Lillo se mantuvo en su versión, agregando que a su entender Colombo se suicidó y “se trasladó por sus medios desde el baño”, el cual debió, necesariamente, haber sido fijado fotográficamente por algún perito, cosa que no consta en el expediente sumarial donde hay cinco fotografías ausentes.

Como es posible captar de las imágenes que sí constan en el expediente, el fallecido subinspector Colombo mantenía pegada a su mano la pistola con la que presuntamente se suicidó.

“¿Por qué la pistola no se cayó cuando mi padre supuestamente tambaleó desde el baño hasta donde fue encontrado? Si el tiro fue con salida de proyectil, ¿cómo es posible que haya caminado cuatro metros agónico sin que se le cayera el arma? Si el tiro ocurrió en el pasillo y no en el baño, ¿por qué no hay proyección de sangre en la muralla del pasillo?”, son las preguntas que se hace Milton Colombo Astroza, hijo del malogrado policía.

Para disgusto de Milton, investigador privado y autor del libro “Mis investigaciones sobre la mafia” que relata cronológicamente los escándalos de corrupción que remecieron a la policía civil bajo el reinado del ex director Nelson Mery, las pesquisas del subcomisario Rodrigo Morales, iniciadas a raíz de un requerimiento efectuado por el Editor de Verdad Ahora, concluyeron que las fotografías desaparecidas en el expediente sumarial de 1970 se encuentran insertas en la carpeta judicial situada en el 34º Juzgado del Crimen de Santiago sobre el caso, y que en ninguna de ellas aparece fijado el sector del baño.

En una declaración tomada al hijo Colombo por el subcomisario Morales el año pasado, consta que el primero pidió que se interrogara al ex número uno de Investigaciones, Nelson Mery, en la nueva investigación, diligencia que no fue realizada por Morales.

“En una conversación que mantuve con el comisario Daniel Candia en 1999, me menciona que después de haberle explicado a Lillo la situación descrita (sangre en el baño), indicó que iba a subir a conversar con el señor Mery porque consideró que se trataba de un hecho delicado, dándonos a pensar que esta conversación existió y es por eso que quisieron dar pronto término a la indagatoria y nunca se informó a los Tribunales de Justicia sobre la falta de estas imágenes”, señaló Milton Colombo a los investigadores del Departamento V.

Junto con insistir sobre la desaparición del croquis planimétrico del Sitio del Suceso, cuya ausencia la PDI no ha logrado atribuir a terceros ni explicar fundadamente a la fecha, la familia Colombo espera tener una luz de justicia en tribunales, luego de que la Corte de Apelaciones de Talca (motivada por un recurso por la Ley de Transparencia) derivara el caso al Ministerio Público para que se establezca fehacientemente si la institución policial está ocultando evidencias que podrían derribar la tesis del suicidio del ex funcionario de la Brigada Móvil.

Cintas de audio en poder de Milton Colombo registran el testimonio de varios ex policías que señalan que la noche de la muerte de su padre se llevaba a cabo una fiesta, a la cual concurrieron altos jefes de la institución.