En Chile:

Incertidumbre en Sernageomin: ¿Se va Aurora Williams?

Ansiedad existe al interior del Servicio de Geología y Minería (Sernageomin) tras el golpe de timón de La Moneda que hace dos semanas propició la salida del director Rodrigo Álvarez, quien no resistió la avalancha de críticas por eventuales irregularidades en la tramitación de permisos de grandes empresas mineras y la denuncia del SII, conocida en 2015, por la emisión de una boleta “ideológicamente falsa” de su parte a SQM.

Esta semana, la fórmula “trucha” de financiamiento de campañas políticas volvió a tener cobertura en los medios, cuando otro PPD, el geógrafo Giorgio Martelli, develó posibles aportes de Ripley a la campaña presidencial de Michelle Bachelet, en su comparecencia ante la Fiscalía de Ñuñoa en el marco del caso Penta.

No solo el vínculo de Álvarez con la minera no metálica del ex yerno de Pinochet generó anticuerpos en los trabajadores del organismo. La tensión escaló a niveles insospechados el mes pasado, cuando la Dirección Nacional bloqueó el acceso de internet a los funcionarios, una decisión que muchos compararon con los “métodos del terror” de la dictadura militar.

La desvinculación del abogado fue vista de manera positiva dentro de Sernageomin, pero al cabo de un tiempo los ánimos bajaron, ya que muchas figuras cuestionadas pertenecientes al “círculo de hierro” del ex director siguieron operando.

La entidad actualmente está siendo objeto de una fiscalización de la Contraloría General de la República en vista de numerosas maniobras dudosas observadas por el personal, que apuntan a facilidades entregadas a la empresa Angloamerican.

De hecho, un pre-informe de este posible nuevo escándalo ya fue remitido a la sede central de calle Santa María para que la dirección emita sus descargos.

El ejemplo más emblemático, señalado en diversas publicaciones realizadas por El Ciudadano, es el de Ana Luisa Morales, la jefa de la Dirección de Gestión Ambiental y Planes de Cierre.

Cabe señalar que Morales sobrevivió al “problema” – término que ella empleó en un correo filtrado por este medio – que le significó el botadero Cerro Amarillo de Minera Los Pelambres, depósito de desechos y neumáticos de la familia Luksic que no discriminó fronteras y terminó en Argentina, donde se investigan penalmente denuncias por contaminación.

La responsabilidad mayor, señalan dentro de Sernageomin, la tendría Aurora Williams, ministra de Minería. En dicha cartera se ha ganado el apodo de “Bruce Willis”. Sobrellevó muy bien la sanción que recibió su jefe de gabinete, Adolfo Galindo, por extender una especie de certificado a Luksic para potenciar la postura de la minera, ya que el sumario interno llegó solamente a él.

Sobre Williams indican que varios problemas que involucran a Angloamerican le fueron informados por carta y no ha contestado. Tampoco respondió al oficio que le fuera enviado el 10 de agosto por los miembros de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, encabezados por la diputada Cristina Girardi, en torno a las gestiones previas a la firma del documento que avalaba la “buena fe” de Pelambres y que implicó disfrazar un peritaje privado que favorecía a ésta como propio de Sernageomin.

Aunque la diputada Girardi reiteró su escrito el 12 de octubre, la conformación de una comisión investigadora que indague el actuar de funcionarios públicos sigue estando sobre la mesa. El caso fue tratado días después en el programa televisivo del periodista argentino Jorge Lanata, donde apareció el nombre de la ministra y un abogado que comentó la filtración de sus correos electrónicos por El Ciudadano.

El domingo pasado, La Tercera planteó que en la Nueva Mayoría “se asume la inminente salida de la ministra de Minería, Aurora Williams”, lo que oficialmente se debería a “su intención de dejar el gabinete de Bachelet para sumarse a la eventual campaña presidencial del senador independiente Alejandro Guillier, con quien mantiene una estrecha amistad”.

Un sector importante de Sernageomin espera que esta vez se cumplan los pronósticos y Williams abandone la cartera de Minería en el próximo cambio de gabinete, con tal de impedir que una labor estrictamente técnica continúe siendo permeable a influencias externas, como ya se advirtió al contralor Jorge Bermúdez.