En Chile:

Imágenes de tropas occidentales armadas confirman criminalidad de la guerra en Libia

La prueba de que fuerzas armadas de occidente están en Libia aconsejando a los rebeldes confirma que toda la premisa legal detrás de la intervención liderada por la OTAN ha sido destruida y que ahora la campaña es un acto criminal de guerra que no tiene absolutamente nada que ver con la justificación original de proteger civiles.

Imágenes en video de occidentales armados en suelo libio han sido citadas como la “primera confirmación aparente de que fuerzas especiales extranjeras están jugando un rol activo en el conflicto libio”, mientras que fuerzas especiales estadounidenses, británicas y francesas, ya estaban en terreno hace alrededor de tres meses, semanas antes de la resolución inicial de la ONU, tal y como reportamos en aquel entonces.

Imágenes tomadas por Al-Jazeera y liberadas ayer mostraron a un grupo de seis occidentales hablando con rebeldes libios al oeste del pueblo de Misrata, confirmando que toda la premisa detrás de la ridículamente denominada “zona de vuelos restringidos” de Naciones Unidas ha sido destripada y las fuerzas de la OTAN están participando de una guerra directa. Ahora se puede prescindir de todas las pretensiones de una “ayuda humanitaria”, que fueron desde el comienzo un patético fraude.

“Un grupo de seis occidentals son claramente visibles en un reporte de Dafniya realizado por Al-Jazeera, lugar descrito como el punto más occidentalizado de líneas rebeldes al este del pueblo de Misrata. Cinco de ellos estaban armados y usaban ropa de color arena, gorros y bufandas árabes de algodón”, reporta el Guardian.

“El sexto, aparentemente el más superior del grupo, no cargaba arma visible y vestía una camisa rosa de mangas cortas. Éste podría ser un oficial de inteligencia. El grupo es visto hablando a los rebeldes y después abandonando rápidamente el lugar al ser detectados por el equipo de televisión”.

La resolución original de la ONU que impuso una zona de “restricción de vuelos” sobre Libia, que rápidamente se volvió un eufemismo de bombardeo constante, prohibió específicamente cualquier vía de ayuda a combatientes rebeldes.

Además, poco después de que EE.UU. comenzara su participación, el presidente Barack Obama declaró a las cámaras que no habría “absolutamente ninguna” bota en suelo libio.

Como Dave Schuler escribió en aquel momento, la resolución “autoriza a los estados miembros a actuar como se requiere para prevenir daños a rebeldes libios, autoriza el establecimiento de una zona de restricción de vuelos en el espacio aéreo libio, fortaleza el embargo de armas contra Libia y fortalece el congelamiento de activos libios en bancos extranjeros”.

“No autoriza a los estados miembros a apoyar rebeldes, defender grupos insurgentes armados, remover a Gaddafi de su cargo, ni tomar iniciativas para prevenir el uso de mercenarios de Gaddafi.”

Sin embargo, eso es preciamente lo que las fuerzas de la OTAN y la Unión Europea está haciendo, rompiendo su propia justificación legal para su intervención en Libia, y en el camino armando y apoyando a terroristas de Al Qaeda.

Pero como reportamos en aquel entonces, las fuerzas de la OTAN ni siquiera esperaron hasta que la resolución sin sentido de la ONU fuera aprobada, antes de poner sus botas en terreno, en anticipación al bombardeo.

Según un reporte en el Pakistan Observer, cientos de miembros del personal de fuerzas especiales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, arribaron el 23 y 24 de febrero en “navíos de guerra americanos y franceses, y pequeños botes navales de los puertos libios de Benghazi y Tobruk”.

Su rol fue instalar bases y centros de entrenamiento para los rebeldes que se estaban preparando para expulsar a Gaddafi.

Incluso cuando Obama prometió en marzo que no enviaría tropas estadounidenses a otra zona de guerra, 2.200 marines de la 26ta Unidad Expedicionaria de Marines fueron enviados a Libia.

En adición a esto, la Unión Europea anunció en abril que había preparado una fuerza invasora de tropas en tierra que sería enviada a Libia bajo la pretensión cocinada de “ayuda humanitaria” y tenían el poder de luchar si las fuerzas de Gaddafi amenazaban impedir su misión de “asegurar los corredores de mar y tierra dentro del país”, un claro alcance militar que no tiene nada que ver con la protección de civiles.