En Chile:

Familiares de porteño fallecido piden que Bachelet aclare supuesto tráfico de órganos

Una compleja situación está viviendo la familia del joven maestro de yoga, Óscar Gálvez Escudero, fallecido en extrañas circunstancias al interior de la Academia Miri Piri, en la India, a finales del año 2010.

Pese a que la Fiscalía de Valparaíso pudo establecer la existencia de una serie de contradicciones en los informes de las autoridades asiáticas, como también la inexplicable ausencia del corazón, riñones y próstata del occiso una vez devuelto al país, el Estado chileno se ha negado a costear un abogado para que la familia pueda recurrir a tribunales extranjeros y formalice un proceso judicial por homicidio.

Frente a la negativa del gobierno de Sebastián Piñera de facilitar la ayuda monetaria necesaria para esclarecer este hecho que, según el propio fiscal nacional Sabas Chahuán, reviste características criminales, los padres de Óscar viajaron hasta La Moneda con el propósito de enviar una carta a la presidenta Michelle Bachellet, en la que expresaron su deseo de viajar a la India para enjuiciar a los supuestos responsables del fallecimiento de su hijo antes que el delito prescriba.

“Óscar era un chileno que recorrió el mundo representando a su país en congresos del medioambiente y creemos como familia que el Estado tiene el deber moral de ayudar a que se aclare su muerte”, reza el escrito enviado a la presidencia por la familia del maestro porteño.

Según la versión oficial de la policía de Amritsar, una ciudad predominantemente sikh de la India, el joven Gálvez Escudero falleció por “causas naturales”. Documentos que se encuentran en poder de la Cancillería chilena, relativos a la declaración policial del director de la Academia Miri Piri, Naringer Singh Bedi, señalan que el cuerpo del chileno fue encontrado en el baño de un albergue de jóvenes al interior de la Academia, el 26 de octubre de 2010.

Mientras que la primera autopsia fijó la data de muerte a las 11 pm., la declaración de Naringer sostiene que fue avisado telefónicamente del hallazgo “cerca de las 10 pm.”, luego de lo cual llegó al sitio del suceso y vio “que el cadáver de Óscar Fernando estaba echando espuma en el baño, desnudo”.

“Falleció por muerte natural y no hay nadie culpable y nadie es sospechoso en este caso”, versa la declaración del director de la Academia, registrada por la policía a las 12:35 horas de la madrugada del mismo día, es decir, cuando el cuerpo del joven todavía no era sometido a exámenes forenses.

Luego de haber completado las pericias del caso, el oficial jefe de la Comisaría de Amritsar llegó a la misma conclusión anterior. “De lo que he podido comprobar hasta la fecha sobre la base de las declaraciones registradas y el procedimiento iniciado por el Subinspector Adjunto Kuldeep Singh, y sobre la base del informe médico… (la causa de muerte) fue un ataque de arritmia cardíaca y resbalón en el baño y nadie es sospechoso de esta muerte”, dice la copia del informe obtenido por Verdad Ahora.

Las dudas crecerían meses después en Chile, cuando el cuerpo fue devuelto a la familia. La doctora Alejandra Moreira del Servicio Médico Legal (SML) constató la ausencia de órganos vitales del occiso, incluida una extraña incisión quirúrgica de 14 centímetros en el muslo derecho. También se identificó un golpe por objeto contundente en la zona occipital del cráneo de Óscar, cerca de la nuca, hecho que no figura en la autopsia practicada por el profesor del Colegio Médico de Amritsar, doctor Arun Puri, quien sólo indicó la existencia de un supuesto golpe en la zona frontal de la cabeza.

En julio de 2012, por estas claras contradicciones, la Fiscalía chilena ofició al Procurador General de la República de India, Goolam Essaji Vahanvati, para solicitar que abriera una investigación “por los delitos de homicidio y tráfico de órganos cometidos en contra de Óscar Gálvez Escudero”. En respuesta al requerimiento, la India omitió adjuntar nuevos antecedentes, entregando notas manuscritas que habrían sido elaboradas por la policía en el sitio del suceso, pero que no cuentan con ningún timbre oficial.

Los padres del joven porteño, a la espera de una respuesta del gobierno de Bachelet, advierten que el caso es similar al de Gurkiren Kaur Loyal, una niña británica de ocho años que falleció por “deshidratación” y cuyo cadáver también volvió sin órganos desde la India. La familia de la muchacha de religión sikh asegura que Gurkiren fue asesinada por medio de una inyección.

En octubre de 2013, los supuestos órganos de Gurkiren fueron ubicados y devueltos a Europa. “Todavía somos temerosos respecto a si éstos corresponden a los órganos de Gurkiren”, declaró un representante de Santok Singh y Amrit Kaur, los padres de la menor. Por las redes sociales, la familia confirmó estar a la espera de un examen de ADN.

Vea reportaje de «La Mañana de Chilevisión» sobre el caso