En Chile:

Crisis de participación: Los políticos que no son políticos

«No políticemos el tema». «El movimiento esta ideologizado». Son frases ocupadas recurrentemente, tanto por autoridades de gobierno como por representantes de distintos partidos políticos en Chile. Ellos simplemente intentan hacer una pausa en la conscientización de la sociedad, diciéndonos que no se debe recurrir a la política en temas que son de amplio debate para la opinión pública.

¿Por qué pasa esto? Yo pensé que usted, señor Hinzpeter, era un político. Estaba casi seguro de eso. De hecho, usted es el mismísimo Ministro del Interior y Seguridad Pública. Me suena al desempeño que ha de realizar alguien que se hace llamar político. Estaba seguro de que Frei, Bachelet y Ena von Baer también lo eran, pero aún así rechazan la politización de los temas.

Un político que no politiza los temas. Gran contradicción.

Y si no actúan por medio de la política, entonces cabe preguntarse, ¿cómo actúan? Y es ahí donde está la clave de este sistema y quienes lo manejan. Estos señores no son políticos. Dicen serlo, pero están a años luz. Lo único que saben hacer son negocios tras bambalinas. El Estado dejó de tener un rol social y la función que cumple actualmente es la de convertir al país en una gran empresa de la cual sólo se benefician unos pocos.

En amplia parte del mundo occidental, la política está desvalorada y se dice que los políticos son mentirosos y ladrones. Pero los mentirosos y ladrones no debiesen llevar el nombre de «políticos». La verdad es que la mentira y la corrupción es de las megacorporaciones, que idearon el sistema perfecto donde la política no tiene cabida, como sí lo tienen los bancos y las grandes marcas. Se ha convencido a la gente que hacer política es vertirse con un elegante terno, sonreír, hacer acuerdos por debajo de la mesa y estrechar palmas, ¿pero cuándo entenderán que eso es precisamente hacer negocios?

Nos vemos involucrados, sin quererlo, en medio de un orden mundial. Lo llaman «nuevo orden mundial», pero cada vez es menos nuevo. En él, la politica no tiene cabida, ya que no entra en la lógica de los endeudados. No existe el debate, no existe la opinión.

Señores mandatarios del mundo, banqueros y grandes empresarios, se les dice: quédense ustedes en Wall Street, que la política la hace la gente.