En Chile:

Ahora Tompkins critica al Gobierno argentino: está en contra de limitar la venta de tierras

El millonario norteamericano Douglas Tompkins, dueño de vastas extensiones de tierra en la Argentina, advirtió que el problema del país no es la extranjerización de la tierra, sino el “modelo de producción”. También consideró que el Gobierno nacional “no tiene mucha claridad en su intento por proteger las industrias locales o nacionales” y señaló que es “medio torpe en su programa”.

Lo cierto es que el norteamericano recién ahora se acuerda de lanzar sus dardos contra el gobierno de Cristina Fernández, pero hace poco más de un mes mostró cercanía en su supuesto intento de donar parte de sus tierras en la zona de los esteros del Iberá para que el Estado argentino las convierta en un parque nacional.

Además de la Patagonia, Corrientes, Entre Ríos y Chile son algunos de los lugares donde lleva a cabo su método “conservacionista”, por lo que también se opone al proyecto arrocero Ayuí.

En una entrevista, el norteamericano opinó sobre las políticas actuales de gestión en producción, sobre deforestación y erosión, y además, sobre la iniciativa de frenar la extranjerización de la tierra.

Dijo que el problema más grande de los argentinos no es que la tierra esté en manos de extranjeros, sino el modelo de producción y propuso enfrentarlo.

Además, adelantó que en Entre Ríos adquirió de manera exprofesa las tierras “más degradadas” que había en la provincia en materia de erosión y luego de un paciente trabajo, “lo hemos convertido en uno de los mejores campos no sólo de Argentina sino también en uno de los mejores, comparados con los que existen en Estados Unidos”.

Es un hecho que las funciones ambientales y sociales son a menudo invisibles y por eso no siempre se pueden apreciar en toda su magnitud sus alteraciones, ya sea por monocultivo de exóticas, erosión del suelo, obstrucción de drenaje de cursos de agua o la implantación de forestaciones de exóticas que dañan toda la biodiversidad.

Tompkins fue propietario de la compañía de moda Esprit, pero en 1990 la vendió y decidió invertir su dinero en la protección de la naturaleza. Su principal campo de acción hoy lo ubica en Chile y en Argentina (la Patagonia, Corrientes y Entre Ríos).

En un castellano lento pero preciso, confesó al diario El Argentino, de Gualeguaychú, que hace más de 30 años en el living de su casa de San Francisco (Estados Unidos) pensó estos temas con un grupo de amigos e intelectuales y de allí salió el término globalización y con él, la otra cara de la moneda: el ecolocalismo.

El norteamericano además, contó que “hace 22 años que estamos haciendo restauración en paisajes; comenzamos en Chile, donde tenemos más experiencia que aquí en Corrientes”.

Para el, todo se basa en un entendimiento: “Es necesario retornar a un origen, que el poblador local se encuentre con su paisaje que es parte de su identidad, su lenguaje y su forma de ser”.

De esta manera, el empresario norteamericano expresó su punto de vista sobre el proyecto que impulsa el Gobierno nacional y que prevé ponerle límites a la venta de tierras argentinas a extranjeros en todo el país. Como era previsible, el magnate consideró que el proyecto tiene aspectos negativos porque, según él, el problema de la tierra no es la extranjerización.