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Obama firma ley de detención indefinida en medio de celebraciones de Año Nuevo

Es un nuevo día. En medio de las celebraciones de año nuevo, el presidente Obama firmó la legislación que ayudará a destruir más los principios sobre los cuales se fundó la nación estadounidense.

El presidente Obama, quien prometió vetar el Acta de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), ahora la ha firmado. Por supuesto, su promesa sólo fue para el consumo público. Luego de todo, mentir al enemigo es lo que ejércitos corporativos invasores hacen. La administración Obama, todo el tiempo, fue la que exigió que se agregaran provisiones de detención indefinida, mientras le decía al pueblo estadounidense que luchaba para proteger sus derechos. Esto constituye traición, en la cara de todos los estadounidenses y despotismo.

Como reporta Associated Press, el presidente firmó el proyecto de ley el sábado “a pesar de tener ‘serias reservas’ sobre las provisiones que regulan la detención, interrogación y persecución de terroristas sospechosos”.

Sin embargo, tales reservas no tienen nada que ver con los derechos de las personas bajo la Constitución y la Carta de Derechos que Obama juró proteger – en su lugar, sus reservas tenían relación con cambios que “desafiaban la habilidad de lucha terrorista del presidente”. Se reporta que aceptó la legislación sólo después de que aquel impedimento fuese removido.

No obstante, fue una maniobra engañosa para aparentar cautelar tales poderes cuando la Casa Blanca en realidad los estaba exigiendo. De hecho, la amenaza de veto de Obama fue siempre sobre el lenguaje de la Sección 1032 y NO la autorización de la detención indefinida de estadounidenses en la Sección 1031. En vez de eso, fue un debate sobre “requerir” protocolos militares al momento de la detención o dejarlo a la discreción de la rama ejecutiva, bajo el poder de la presidencia.

Paul Joseph Watson escribe:

“La administración Obama nunca tuvo un problema con la Sección 1031 del proyecto de ley, y efectivamente actuó para asegurar que se aplicara sobre ciudadanos estadounidenses. Dudas de si Obama vetaría el proyecto de ley sólo surgieron de problemas con la Sección 1031, que pertenece a requerimientos del ejército para custodiar individuos”.

Ayer, con una nota amistosa, Obama emitió una declaración de firma que versó:

“Moviéndose hacia adelante, mi administración interpretará e implementará las provisiones descritas más abajo, en la manera que mejor preserve la flexibilidad sobre la cual depende nuestra seguridad, y sostiene los valores sobre los que fue fundado este país”.

A pesar de posicionarse a sí mismo en la declaración como precavido hacia los derechos de los individuos de la nación, el presidente acaba de hacer ley una privisón que amenaza el derecho de cada estadounidense al debido proceso, y un juicio público con un juzgado. Así, ha entregado autoridad grotesca sobre él mismo y cada presidente que lo preceda, cuales sean sus intenciones.

La declaración de Obama más tarde afirma:

“Por otra parte, quiero clarificar que mi administración no autorizará la detención militar indefinida, sin juicio, de ciudadanos estadounidenses. En efecto, yo creo que hacerlo romperá nuestras tradiciones y valores más importantes como nación”.

Incluso si la intención manifestada de Obama es verdad, no es garantía de las actitudes e interpretaciones de futuros presidentes, o la intención de sus asesores, muchos de los cuales operan la red fantasma de seguridad nacional. En realidad, esta es otra ley de destrucción de la Constitución.

Obviamente, este es un peligroso precedente y un día negro para Estados Unidos.