En Chile:

El fanatismo por la tortura del nuevo director de la CIA propuesto por Trump

La decisión del presidente electo Donald Trump de proponer al congresista de Kansas, Mike Pompeo, como nuevo director de la CIA, no pasó desapercibida para el activista y ex analista de la agencia Ray McGovern, quien criticó la medida y recordó que el postulante aprueba prácticas de tortura como el “waterboarding”.

Pompeo ha estado en contra de “clausurar ‘sitios negros’ de la CIA utilizados en tortura” y la cárcel de Guantánamo, que no solo ha estado implicada en flagelaciones, sino asesinatos de internos que no han recibido juicio justo.

“No hay duda que la champaña fue destapada el viernes en los cuarteles de la CIA, desde las oficinas ejecutivas del piso 17 a las bóvedas del edificio donde los practicantes de la tortura han estado protegidos de rendir cuentas a la justicia por 15 años, en lo que equivale a un programa interno de ‘protección de testigos de la CIA”, escribió McGovern.

El ex funcionario de inteligencia revela que la designación de Pompeo fue cronometrada con la preocupación que existía en el organismo y su director John Brennan frente a la posibilidad de que la Corte Penal Internacional tuviera el coraje de llevar a tribunales a los agentes denunciados por vejaciones a sospechosos de terrorismo en el gobierno de Obama. Ahora pueden respirar tranquilos.

En diciembre de 2014, Pompeo comentó los hallazgos de la investigación de un comité del Senado encabezado por la demócrata Dianne Feinstein que destapó los horrores de la CIA. En dicha oportunidad atacó a la parlamentaria y señaló que había “puesto en riesgo la vida de los estadounidenses”.

Como recuerda McGovern, el congresista republicano también calificó a los involucrados en torturas deplorables como “héroes”.

Cabe agregar que Pompeo, integrando el Comité Selecto Permanente de la Cámara de Representantes sobre Inteligencia (HPSCI), salió a proteger, además, el sistemático abuso de privacidad perpetrado por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que reveló, pidiendo asilo en Rusia, el ex técnico Edward Snowden.