En Chile:

Primavera árabe + Verano europeo: El invierno del descontento

La gran noticia de la semana pasada no fue la escandalosa acusación de violación que le llegó al jefe del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn. No era el tan cacareado discurso del presidente Barack Obama sobre Medio Oriente, ni tampoco las devastadoras inundaciones históricas de las llanuras del Mississippi.

Pero éstas son las historias que han preocupado a la prensa estadounidense. Considerando que todas eran sin duda de interés periodístico y un corte por encima de la habitual obsesión hacia lo puramente excitante y violento, la historia de la tendencia más significativa de todas tuvo poca, o ninguna cobertura por parte de los medios de comunicación.

Si bien la caída de Strauss-Kahn, rompió sus esperanzas como candidato a la presidencia francesa, las repercusiones se limitan principalmente a Francia. Su renuncia al FMI, sin embargo, tendría consecuencias limitadas. Se encontrará rápidamente un nuevo jefe rápidamente para su reemplazo, y a pesar de la sentencia de violación a Strauss-Kahn, el FMI seguirá violando a los países que se ven obligados a aceptar su «ayuda».

En cuanto al discurso de Obama, esencialmente no tuvo sentido; muchas palabras vacías y más vagas, promesas imposibles de cumplir que no darán lugar a ninguna acción de importancia.

Sin lugar a dudas, la devastación causada por los violentos patrones climáticos se sintió seriamente por todos los directamente afectados. El desgaste físico y emocional de las decenas de miles de personas cuyas casas, negocios y medios de subsistencia fueron destruidos es incalculable. Sin embargo, las consecuencias tendrán un impacto sobre todo en los directamente afectados, mientras que las implicaciones indirectas sólo afectarán temporalmente a economía nacional, y en menor medida, a la mundial.

Tendencia Pronosticada: Si los patrones climáticos actuales se vuelven más una norma que una anomalía, las consecuencias socioeconómicas resultarán a largo plazo, de vasto alcance y desastrosas. Agricultura, envíos, mariscos, suministro de alimentos y refinamiento de petróleo serán algunas de las bajas previsibles, acompañadas por desplazamientos masivos de población. Pero la reacción en cadena resultante (inflación, escasez, desempleo, etc.) se cobrará muchas otras víctimas, que, en este momento, son imposibles de cuantificar.

No obstante el gorila de 800 libras en la sala de prensa, Strauss-Kahn, el discurso de Obama, los tornados y las inundaciones, la noticia más importante con las mayores implicaciones fue la historia con la menor cobertura. Si vieron el domingo por la noche las cadenas de noticias (ABC, CBS, NBC, etc.) no se hubiesen percatado. Si leyeron la primera página del New York Times, considerado el mismo como el «Libro del Recuerdo» de Estados Unidos, tampoco estaba allí.

La historia mejor ubicada con la mayor cantidad de fotos, que tenían por objeto, obviamente, captar la atención del lector en la insigne edición del domingo, también dio testimonio de lo que el Times considera la noticia más «apta para imprimir»:

La Máquina del Chisme, el apetito por la suciedad alimenta una industria en crecimiento constante.

Para satisfacer el insaciable «apetito por la suciedad» el propio Times dedica unas 4000 palabras a una historia basura, imbécil, irrelevante, del más bajo denominador común, de tabloide de supermercado, respecto al crecimiento de la industria de la farándula. Repartido en tres páginas y presentando once fotos a color superfluas y sinsentido, el Times hizo lo que todos los medios hacen: se vende lo sórdido y se justificada con el razonamiento: «Es lo que la gente quiere.»

Tal vez fue esta lujuria por la lujuria la que representó la incapacidad del «Libro del Recuerdo» para reconocer una mega-tendencia en desarrollo que ya estaba cambiando el panorama geopolítico global. Para su crédito, sin embargo, a diferencia de las cadenas que ignoran la historia, el Times al menos la cubrió. Con menos de 500 palabras y relegándola a una región selvática de la página 12, su titular inocuo dice: «A pesar de la prohibición, continúan las protestas antes de las elecciones españolas.»

Protestas contra la austeridad y los rescates bancarios se han desarrollado de manera esporádica por toda Europa durante más de un año. Pero estas manifestaciones españolas marcan un importante punto de inflexión. Fue el malestar y el descontento en Europa el que nos llevó a nuestro pronóstico «A Cortarles la Cabeza», tendencia que daría lugar a revueltas y a derrocar gobiernos (Trends Journal, otoño de 2010).

Pero los disturbios europeos se vieron ensombrecidos por los levantamientos mucho más violentos y generalizados en el Medio Oriente y el Norte de África de finales de 2010 y principios de 2011. A diferencia de los europeos que todavía creían en el poder de su voto, los árabes, sólo con autócratas, dictadores y monarcas controlándolos, no tenía las urnas para ser engañados. Ellos sabían que nada cambiaría a menos que el sistema fuese cambiado.

Como yo se había previsto en el Trends Journal y repetido en los medios de todo el mundo, sólo sería cuestión de tiempo antes que los europeos se despertaran ante la misma conclusión: el sistema tenía que cambiar. Lo que caracteriza a esta última ronda de protestas españolas de las anteriores en Europa fue que el darse cuenta que, sin importar cuántos votos fueran arrojados a la urna, el resultado sería esencialmente el mismo. Todos los gritos, demandas, marchas y huelgas no lograrían nada sin un gobierno responsable para resolverlos, y eso no se puede conseguir a través del actual sistema en el que, a pesar de la retórica, hay poca diferencia entre los grandes partidos.

Tendencia Pronosticada: Los rescates masivos de Grecia e Irlanda ya son probados fracasos, y el rescate portugués seguirá el mismo camino: más deuda, desempleo creciente, medidas de austeridad draconianas impuestas sobre el pueblo, y una venta generalizada de los valiosos recursos públicos.

España, el Reino Unido e Italia son los siguientes en camino a sufrir las consecuencias a largo plazo del «Pánico Económico del 08» que sólo se ha mitigado temporalmente por los miles de millones bombeos por los bancos centrales para mantener el sistema financiero a flote.

Las condiciones económicas se siguen deteriorando en la mayoría de las naciones europeas. El peor que llegar, más fuerte y más caliente que las protestas se convertirá. Los partidos políticos atrincherados, poco dispuestos a hacer concesiones adecuadas o dejar el poder, intensificarán sus esfuerzos represivos.

Las manifestaciones españolas inspiradas por jóvenes, con ocupaciones y acampadas, servirán de modelo para jóvenes igualmente privados de sus derechos en otros países. A falta de un milagro económico, la intervención divina o el cumplimiento de una profecía apocalíptica (en cuyo caso todos los pronósticos están apagados), esperamos que las protestas se extiendan durante todo el verano de 2011 y continuarán en 2012 y más allá.

Un «carta salvaje» que podría descarrilar las manifestaciones, calmar el descontento y unir al pueblo, serían uno o varios ataques terroristas en ciudades europeas. Considerando las acciones militares de la OTAN contra Libia, ataques de venganza son una clara posibilidad.

Traducido por R.V.