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Los vínculos entre el candidato republicano Rick Perry, los Bilderberg y Al Gore

Si Rick Perry desea proyectar exitosamente la imagen de un republicano del Tea Party, un «cristiano temeroso de Dios”, deberá poner algo de distancia con Al Gore.

En 1988, Perry no solo apoyó a Gore, sino que fue su jefe de campaña en Texas. Después de que Gore perdiera ante Michael Dukakis, y luego Dukakis perdiera la elección ante Bush padre, Perry se cambió de partido, volviéndose un republicano en 1989.

Durante una entrevista con el WHO de Des Moines el lunes, Perry dijo haber trabajado con Al Gore “antes de que inventara el internet y se convirtiera en Sr. Calentamiento Global”. Creciendo en la parte rural de Texas, dijo Perry, “nunca conocí a un republicano hasta que cumplí 25 años… En 1988 cuando mirabas a los candidatos, Al Gore era el candidato más conservador que existía”.

Perry no prestó atención, o bien trató de mentir para escapar de sus vínculos pasados con Al Gore. En abril de 1987, según Politico, Gore ya estaba predicando su mantra catastrofista del calentamiento global.

“Él (Gore) presentó una amplia lista de objetivos nacionales, desde combatir el SIDA y la enfermedad del Alzheimer, hasta disminuir el ‘efecto invernadero’ – la amenaza a la atmósfera terrestre por la quema de petróleo, gas y carbón”, reportó The Angeles Times cubriendo el anuncio de Al Gore. En mayo de 1987, según el Washington Post, sus discursos incluyeron un llamado a la nación para que “confrontara los problemas emergentes del efecto invernadero y la amenaza a nuestro ozono”, indica Politico.

Perry fue cuestionado sobre otros asuntos durante la entrevista. Declaró haber estado “motivado por un deseo sincero de detener el cáncer” cuando emitió una orden ejecutiva en 2007 ordenando que cada niña en Texas recibiera una vacuna de Gardasil antes del sexto grado. El cáncer y la seguridad de las escolares se convirtió en una contribución de $6,000 por el gigante farmacéutico Merck y la contratación, por parte de la corporación transnacional, del ex jefe de Perry, Mike Toomey, para que manejara su trabajo lobista en Texas. Afortunadamente, legisladores de Texas bloquearon la intención de Perry de inyectar a las niñas con una vacuna que ha demostrado ser dañina para la salud.

Perry también catalogó la carretera de NAFTA como un “mito” fabricado por teóricos de la conspiración, sin mencionar que recibió contribuciones sustanciales a su campaña de las compañías que están promoviendo la autopista globalista que se extenderá desde la frontera Texas-México a la frontera Minnesota-Canadá. Perry fue el único candidato a gobernador, entre cuatro grandes candidatos, que en 2006 prestó su apoyo al proyecto. Incluso el candidato demócrata se opuso.

El actual candidato republicano dijo que su apoyo a entregar los caminos de Texas a una corporación extranjera – Cintra Concesiones de Infraestructuras de Transporte – fue motivado por un deseo de salvar a Texas de impuestos adicionales y no tener que recurrir a Washington para su construcción.

Remarcablemente, durante la entrevista radial, Perry fue confrontado por su asociación con el Grupo Bilderberg. Perry dijo que estuvo de acuerdo en asistir a la reunión secreta por mera curiosidad. “Encontré que era un interesante grupo de personas. Aún tengo que averiguar por qué quieren mantenerlo en secreto”, dijo. “No he sido invitado  nuevamente y eso fue hace 5 años, así que supongo que no los impresioné”.

“Especulación de que Perry pueda ser el ‘as bajo la manga’ del Grupo Bilderberg fue generada por el actual clima político, pudiendo fundamentarse por el hecho de que Perry es un partidario firme de la supercarretera de NAFTA y proyectos relacionados de infraestructura”, escribió Jim Tucker de AFP en junio, luego de la aparición de Perry en la reunión de Bilderberg en 2007, llevada a cabo en Estambul, Turquía.

La asociación de Perry con el gurú catastrofista Al Gore, sus esfuerzos por promover la supercarretera de NAFTA para los globalistas, y su afán de implementar la agenda eugenésica de la élite al forzar a escolares a recibir una vacuna dañina, revelan que es el candidato preferencial de la plutocracia de banqueros internacionales.

Ahora que Rick Perry ha acaparado el centro del escenario y probablemente emergerá como el candidato republicado de establishment, puesto ahí para desafiar al demócrata de establishment, Barack Obama, los medios corporativos se dedicarán a sobarle la espalda.