En Chile:

Guerra es paz: Otorgan Premio Nobel a la Unión Europea

Millones alrededor del mundo reaccionaron sorprendidos cuando el sobre que contenía el nombre del Premio Nobel de la Paz de 2012 fue finalmente leído la semana pasada: “y el ganador es… ¡la Unión Europea!”

¿Cómo puedes otorgar un Premio de la Paz – entre todas las cosas – a una entidad que ha apoyado sistemáticamente la destrucción económica y social de Grecia, ha impuesto medidas extremas a españoles e italianos mientras respalda a codiciosos banqueros, posee un presidente electo de forma no democrática (Herman van Rompuy) y, a través de su máquina bélica de la OTAN, continúa bombardeando y destruyendo Afganistán, Irak, Libia, y ahora está dispuesta a iniciar un ataque unilateral contra Siria e Irán? En realidad, la “Paz” debe estar hecha de otra pasta.

No obstante, cuando consideramos las decisiones del Comité Noruego del Nobel en los últimos cincuenta años, aproximadamente, este premio de la “paz” no debiera sorprendernos.

La gente que ha ganado premios por la Paz en el pasado

No, no es un trabalenguas, sino un rápido recordatorio de algunos de los más improbables receptores y benefactores del premio entregado por el Comité del Nobel en el pasado.

Cuando instituyó el Premio Nobel en 1901, Alfred Nobel manifestó su voluntad de que éste fuera entregado a la persona que “ha hecho el mayor o mejor trabajo por una fraternidad entre naciones, por la abolición o reducción de ejércitos y por la mantención y promoción de congresos de la paz”.

Bueno, algunos receptores anteriores han sido bien escogidos: Albert Schweitzer (1952), Georges Pire (1958), la Cruz Roja Internacional (1963), Martin Luther King (1964), la Madre Teresa (1979), Nelson Mandela (1983) y Doctores sin Fronteras (1999).

Sin embargo el resto, en su mayoría, nos ha dejado dudando.

Asesinos de la “Paz”

Tomemos por ejemplo el premio de 2009 entregado a Barack Obama, el presidente Nº44 de Estados Unidos; genocida en Libia, destructor de Siria, partidario de la destrucción de Palestina por parte de Israel, un completo mentiroso que prometió equilibrar la política exterior de EEUU en Medio Oriente en su famoso discurso de la Universidad de El Cairo de 2009, sólo para posteriormente generar insurrecciones artificiales y guerras civiles en la región – alias “Primavera Árabe”. Obama eligió a autoridades bancarias usureras clave de Goldman Sachs, CitiCorp y otros para “dirigir la economía”, todo en contra de los mejores intereses de Estados Unidos y la población mundial.

2002 – Jimmy Carter, el presidente Nº39 de Estados Unidos, “por sus décadas de esfuerzo para encontrar soluciones pacíficas a conflictos internacionales, promover la democracia y los derechos humanos, y promover el desarrollo económico y social”. Sin embargo, Carter fue el co-fundador, junto a David Rockefeller, Zbigniew Brzezinski y Henry Kissinger, de la Comisión Trilateral, una organización central en la planificación geopolítica cuyo fin es imponer un gobierno mundial sobre la humanidad, guste o no. La administración Carter, desde 1977 a 1981, representó casi una completa entrega de EEUU a la Comisión Trilateral, cuyos miembros incluyeron no sólo al mismo presidente, sino también al vice-presidente, a secretarios de Estado, del Tesoro, de Defensa, embajadores claves y mandos militares.

2001 – La ONU y Kofi Annanpor su trabajo en un mundo mejor organizado y más pacífico”. ¡Debe ser una broma! La ONU es la organización internacional más hipócrita e injusta de los tiempos modernos. Ha sido de todo, menos capaz de prevenir guerras. En realidad, ha sancionado y promovido horrendos ataques e invasiones de la OTAN, la destrucción de Irak en 2003, el bombardeo de Libia en 2011, apoyando ataques coloniales del Reino Unido y Estados Unidos en Sudamérica, durante la Guerra de las Farklands/Malvinas contra Argentina en 1982.

1990 – Mijaíl Sergeyevich Gorbachev. Pudo haber ayudado a derribar el bloque comunista y el Muro de Berlín, pero sólo para entregar a las grandes naciones de la ex Unión Soviética y Europa Oriental a la devastación maliciosa, infligida por la depredación de los bancos y las mafias que derribaron la región en una década de horrendo sufrimiento y muerte. Gracias a Gorbachev, Rusia tuvo que sufrir una década de mal-gobierno con Boris Yeltsin, hasta que, por suerte, Vladimir Putin tomó la batuta – por el bien de Rusia y el mundo – poniendo en su lugar a líderes internos de la mafia y a hegemonías imperialistas externas. Hoy, los rusos son tan “aficionados” a Gorbachev que han instalado, con el respaldo de Rockefeller, su Fundación Gorbachev en… ¡Massachusetts, Estados Unidos! Por cierto, uno de los altos miembros de la Fundación es el ex director de la CIA (y miembro del Council on Foreign Relations y la Comisión Trilateral), John Deutch. ¿Quedará suficientemente claro?

1978 – Menachem Begin. Este es verdaderamente escalofriante. Un “premio de la Paz” a un líder de guerrilla ultra-fundamentalista, que lideró el grupo terrorista Irgun Zvai Leumi en los cuarenta y fue responsable por miles de muertes y ataques terroristas contra palestinos para que cedieran su patria a los sionistas europeos. Begin es recordado mayormente por el ataque terrorista de julio de 1946 contra el Hotel King David, que en ese momento albergaba a las autoridades británico-palestinas en Jerusalén, matando a cerca de cien personas.

1973 – Henry A. Kissinger. Mejor conocido aquí en Sudamérica como “Sr. Plan Cóndor” y por su inquebrantable apoyo a regímenes militares respaldados, entrenados y financiados por Estados Unidos en Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay durante la guerra fría de los setenta. Aquellos fueron los años en que la política exterior de EEUU usó a militares derechistas traidores en su “guerra contra el comunismo”. Las muertes pueden cifrarse en cientos de miles.

Volvamos al premio de 2012. Nos enteramos de que la decisión unánime de dar el premio a la Unión Europea fue emitida por un panel de cinco personas, presidido por Thorbjoern Jagland, el Secretario General del Consejo de Europa y un fuerte partidario de la Unión Europea en Noruega, país que ha votado dos veces – en 1972 y 1994 – contra su membresía en el organismo supraestatal. Por esa razón… alerta roja para Noruega.

¿La excusa para este último premio? “La Unión Europea ayudó a transformar a Europa desde un continente de guerra a un continente de paz”. Quizás los miembros del Comité del Nobel debieran empezar a leer los rallados de las murallas de Atenas, Madrid, Barcelona, Roma, Milán, París, Londres, Dublín, y otras ciudades.