La declaración que involucra en un montaje a prófuga de la DINA radicada en Australia
La justicia australiana dio su visto bueno a la extradición de Adriana Elcira Rivas González, alias «Chani», una exagente de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) que fue detenida en el extranjero tras ser procesada en Chile por su eventual participación en torturas y secuestros de personas bajo la dictadura del general Augusto Pinochet.
Como destaca BBC Mundo, Rivas «vivió más de tres décadas en Australia, donde trabajó como niñera en labores de limpieza», hasta ser aprehendida en 2019.
Su nombre adquirió una mayor notoriedad tras un documental estrenado por Lissette Orozco, sobrina de la exrepresora, que confirma las labores que ésta ejerció, aun cuando solo ha indicado haber sido secretaria del jefe del organismo, Manuel Contreras.
La pieza audiovisual incorporó el testimonio de Jorgelino Vergara, alias «El Mocito», quien vinculó a Rivas con duros apremios a detenidos en la Brigada Lautaro, unidad mencionada en los casos «Conferencia I» y «Conferencia II» y que jugó un papel importante en la desaparición forzada de Reinalda Pereira, todo ello en el marco de la persecución a militantes del Partido Comunista.
«No la vi matar gente, pero torturó (a un detenido) al extremo de que quedó moribunda. Después llegó la teniente Calderón y le puso el tiro de gracia, una inyección de cianuro a la vena», contó Vergara.
MIEMBROS DE LAUTARO
Analizando los registros judiciales publicados por el medio Ciper Chile durante la recopilación denominada «Papeles de la dictadura» -difundida con ocasión de los 50 años del golpe-, Verdad Ahora encontró la declaración prestada en un proceso criminal por la exagente Celinda Aspe Rojas, quien situó a Rivas en operativos realizados tanto en Chile como en el exterior.
Según el relato, Rivas fue instruida junto a otras mujeres colaboradoras de la DINA en Santo Domingo, curso que estuvo a cargo -de la capitán de Carabineros Ingrid Olderock, conocida en causas de derechos humanos como «la mujer de los perros» por el uso que se dio a estos animales para la práctica de tormentos sexuales.
«Al término de este curso ingresamos todas a la DINA, recuerdo que nos dieron a todas nuevas identidades. A mí me tocó el nombre de ‘Carolina Bascuñán Rodríguez’. Recuerdo que, además, me dieron un pasaporte… Mis primeros trabajos fueron hace diferentes consultas de personas en distintos organismos, comerciales, policiales», dijo Aspe a la Policía de Investigaciones.
Luego de ese período, explicó, fue trasladada a la Brigada Lautaro (aunque en el registro dice no recordar su nombre), la cual estaba «a cargo del mayor de Ejército don Juan Morales Salgado, después le seguían el capitán Jorge Marcelo Escobar Fuentes, el capitán Armando Fernández Larios, un teniente de apellido Chigneau, el teniente René Riveros Valderrama», y, entre las mujeres «a mi amiga con quien generalmente trabajábamos juntas, Adriana Rivas González».
Otras integrantes de sexo femenino eran «María Guerrero, Orfa Saavedra, Violeta González, Joice Ahumada, Luisa Durandi» e «Italia Vaccarella Giglio».
EN CASA DE TOWNLEY
Los policías también consultaron a Celinda Aspe si logró conocer a Michael Townley, el agente chileno-estadounidense que estuvo envuelto en el crimen de Orlando Letelier, ocurrido en Washington, EEUU. «Efectivamente lo conocí y fue cuando junto a Adriana Rivas recibimos instrucciones superiores de concurrir a su casa ubicada en Lo Curro, para lo cual nos manifestó el capitán Guillermo Salinas Torres, quien era de otra Brigada, que debíamos acompañarlo», señaló.
«Una vez en la casa de Townley, recuerdo que estaba, además, Mariana Callejas Salinas. Nos dice que teníamos que sacarnos unas fotografías con un caballero, desnudas, simulando que lo estábamos besando. De inmediato nos opusimos, pero Salinas nos habló en forma golpeada, que prácticamente era una orden y que nadie más se enteraría», afirmó.
En cuanto a la finalidad de las imágenes, reconoce que éstas «tenían como fin un chantaje», identificando a la víctima como Mario Zañartu Undurraga, sacerdote jesuita.
Finalmente, la declarante arrojó pistas sobre las operaciones internacionales de la DINA, asegurando que en ellas se sumó, en diversas ocasiones, su colega Adriana Rivas.
«Sobre algunos viajes que realicé fuera de territorio nacional como exDINA, el primero fue en 1974 al Perú, lo hicimos por el norte, en una camioneta con Adriana Eivas, Irma Guareschi Salmeron, Ingrid Olderock… Viajé con Adriana a Brasil y Buenos Aires. En esta última ciudad de Argentina recyerdo que nos fue a buscar al aeropuerto don Luis Meza de la Armada y quien había estado trabajando en la Brigada como DINA y fue trasladado a la Embajada de Chile en Buenos Aires».
