En Chile:

Organismo defensor de los Rothschild condena «teorías conspirativas» chilenas sobre Israel

La Liga Anti-Difamación (ADL), organización internacional emplazada en Estados Unidos, ha emitido un comunicado condenando “teorías conspirativas” chilenas que mencionan el interés de Israel por la Patagonia.

Desde Estados Unidos emergieron nuevos alegatos contra presuntas “teorías conspirativas antisemitas” difundidas en sitios web chilenos, a la luz de la detención de Rotem Singer, el turista extranjero sindicado como autor del incendio de Torres del Paine. Las “teorías” aludidas hacen referencia a lo que autoridades nacionales y reportes de prensa han venido manifestando por años: el preocupante interés geopolítico de Israel y otros poderes extranjeros por asentarse en el sur austral de Chile y Argentina.

“Es chocante que estos incendios estén dando nueva vida a teorías conspirativas antiguas sobre judíos queriendo tomarse la Patagonia, y es incluso más problemático que algunas de estas teorías conspirativas antijudías estén siendo aparentemente alimentadas y difundidas en internet por miembros del parlamento chileno que mantienen posiciones de poder”, manifestó Abraham H. Foxman, director nacional de ADL en Nueva York.

La ONG dirigida por Foxman tiene una larga historia de mezclar ataques legítimos a las políticas de Israel con presuntas connotaciones racistas, xenofóbicas y “antisemitas”. Esto ha llevado incluso a reconocidos intelectuales de la comunidad judía, como Noam Chomsky, a criticar sus brutales campañas.

“El ADL prácticamente ha abandonado su rol inicial como organización de derechos civiles, convirtiéndose en ‘uno de los pilares principales’ de la propaganda israelí en Estados Unidos (…) involucrada en vigilancia, elaboración de listas negras, compilación de archivos como el FBI que circulan entre los adherentes (…) furiosas respuestas públicas a críticas sobre el accionar de Israel, entre otras cosas”, manifiesta Chomsky en su libro Necessary Illusions de 1989.

“Según lo ve el ADL”, adhiere el estadounidense, “antisemitismo es oponerse a los intereses de Israel”.

Sin duda alguna, utilizar estrategias comunicacionales para proteger los crímenes del régimen sionista, en desmedro del pueblo palestino, no ha sido la única tarea de la Liga Anti-Difamación. En su página web, la organización también sostiene que exponer las operaciones del cartel bancario global, incluyendo a la familia Rothschild en el análisis, constituye también una práctica “antisemita”.

En un apartado de su web, el ADL niega que nombres como Warburg, Lehman Brothers, Goldman Sachs y Rothschild estén detrás de la Reserva Federal, corazón del sistema bancario de Estados Unidos. La ONG, de esta forma, hace caso omiso a la reunión de banqueros internacionales sostenida en la Isla Jekyll, Georgia, a finales de 1910, la cual dio nacimiento al banco central estadounidense.

La propia web de la Reserva Federal de Minneapolis admite que un grupo compuesto por el banquero alemán Paul Warburg; el familiar de John D. Rockefeller, Senador Nelson W. Aldrich; el presidente del National City Bank, Frank Vanderlip; el socio de J.P Morgan, Harry P. Davison; entre otros poderosos individuos que lo conformaban, se mantuvo “aislado por 10 días en la Isla Jekyll”.

“Fui tan reservado, de hecho, tan furtivo como cualquier conspirador (…) No pienso que sea una exageración hablar de nuestra expedición secreta a la Isla Jekyll como la propia concepción de lo que eventualmente se convirtió en la Reserva Federal”, escribió Frank Vanderlip en su autobiografía de 1935, From Farmboy to Financier.

El autor G. Edward Griffin, escritor de The Creature from Jekyll Island sobre la creación de la Reserva Federal, sostiene: “(Paul Warburg) fue socio de la compañía Kuhn, Loeb & Company y representante de la dinastía bancaria de los Rothschild en Inglaterra y Francia, donde mantuvo a lo largo de toda su carrera relaciones de trabajo muy estrechas con su hermano Max Warburg, quien encabezaba el consorcio bancario de los Warburg en Alemania y Holanda”.

Los intereses de bancos europeos y poderosas familias ligadas a la concentración de riquezas, como los Rothschild o los Rockefeller, son claros en el nacimiento de la Reserva Federal. No obstante, la Liga Anti-Difamación se empeña en denostar a quienes exponen esta realidad, tildándolos de “racistas” y promotores de la violencia.

En 2010, la Liga insinuó que el sitio web Infowars, dirigido por el animador radial Alex Jones, era culpable de incitar el odio hacia oficiales de policía y promover ataques en su contra. ADL publicó que un joven de Virginia, llamado Jeffrey Weaver, posteó “mensajes cargados de obscenidad” que amenazaban con matar a un policía de San Francisco en el sitio de Jones. Según la organización, Weaver hizo públicas las amenazas “después de leer una discusión” sobre el tiroteo de un policía de Oakland en enero de 2009.

Alex Jones sostiene que el ADL sólo pretende causar divisiones, asustando a las comunidades judías para que apoyen leyes que restrinjan la libertad de expresión. Aparentemente, Chile no se queda atrás de estas engañosas campañas.