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Senador de Oregon expone red de vigilancia gubernamental secreta

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En una entrevista con Wired, el senador Ron Wyden, un demócrata de Oregon, suma aún más confirmación a lo que muchos de nosotros hemos sabido por años: el gobierno estadounidense ha construido una estructura secreta de vigilancia, mucho más portentosa y peligrosa de lo ideado por el Acta Patriota (Patriot Act, en inglés), puesta ahora en renovación.

Wyden apunta a las llamadas “disposiciones de registros comerciales” del Acta Patriota, que empoderan al FBI para forzar a empresas, oficinas médicas, bancos y otras organizaciones, a entregar cualquier “cosa tangible” que parezca relevante para una presunta investigación de seguridad.

“Es correcto decir que la disposición de registros comerciales es una parte del Acta Patriota que me veo extremadamente interesado en reformar”, contó Wyden a Wired. “Conozco una cantidad justa sobre cómo es interpretada, y voy a continuar presionando, como lo he hecho, para obtener más información desclasificada respecto a cómo el Acta Patriota está siendo interpretada. Creo que la gente tiene el derecho a un debate público sobre el tema.”

“Recientemente, la vigilancia bajo disposiciones de registros comerciales ha sido rechazada”, escribe Spencer Ackerman. “La desclasificación del Depto. de Justicia sobre su uso en el Acta Patriota entregada al Congreso en abril, reportó que el gobierno pidió la aprobación de la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera para recopilar registros comerciales unas 96 veces en 2010 – aumentando desde sólo 21 peticiones el año anterior. La corte no rechazó ninguna petición, pero las ‘modificó’ unas 43 veces, indicando a algunos vigilantes del Acta que una ampliación de la disposición está en camino”.

Durante los años de Bush, se reveló que la NSA había participado en una redada masiva de comunicaciones electrónicas sin una orden de corte, en directa violación a la Cuarta Enmienda. En 2006, Bush evadió las criticas de espionaje por la NSA y dijo que el programa era “necesario para ganar esta guerra y proteger al pueblo estadounidense” contra el terrorismo.

En 2006, la NSA argumentó que estaba por encima de la ley y la Constitución, y dijo que un desafío a su programa de vigilancia por parte de una corte podría exponer secretos sensitivos de Estado, exigiendo así su rechazo.

En una denuncia presentada a la corte de Detroit, abogados del Depto. de Justicia apuntaron a la historia, en defensa del programa de vigilancia de la NSA, indicando la autorización del presidente Woodrow Wilson para que las agencias del gobierno interceptaran teléfonos, telégrafos y comunicaciones por cable durante la Primera Guerra Mundial, y al presidente Franklin D. Roosevelt, que aprobó la interceptación de “todo el tráfico de telecomunicaciones” después de un ataque japonés a Pearl Harbor, según escribió Gail Gibson para el Baltimore Sun.

La NSA fue creada por una directiva presidencial secreta en 1952. Pronto creció hasta ser una vasta máquina de recopilación de inteligencia – una estructura de súper-Estado – que hizo intrusión en las vidas y comunicaciones privadas de todos los estadounidenses.

El programa de la NSA, Operación Shamrock, interceptó millones de telegramas desde y hacia los Estados Unidos. La NSA colocó los nombres de ciudadanos americanos que respetaban la ley en listas de vigilancia y diseminó sus comunicaciones privadas a otras agencias del gobierno, como el FBI y la CIA, explica el Centro de Justicia Brennan en la NYU School of Law.

Como se reveló en el Comité Church a mediados de los 1970s, el FBI y la CIA violaron repetidamente los derechos de estadounidenses que participaban en actividades políticas constitucionalmente protegidas.

Durante la controversia de la NSA en 2006, William M. Arkin, escribiendo para el Washington Post, notó que organizaciones del gobierno habían desarrollado cientos de programas de software y herramientas analíticas para “recopilar inteligencia”, y habían creado docenas de gigantescas bases de datos conteniendo los nombres de innumerables estadounidenses.

“Estas herramientas de filo – algunas altamente clasificadas debido a sus funciones y capacidades – procesan continuamente cientos de millones de lo que se denomina registros de información ‘estructurada’, incluyendo registros de llamadas telefónicas y títulos de e-mail contenidos en ‘feeds’ de información que han sido establecidos para fluir hacia otras agencias de inteligencia”, escribió Arkin. “El programa de multi-millones de dólares, que comenzó antes del 9/11, se ha acelerado desde entonces”.

Wyden y su colega, el senador Mark Udall, han ofrecido el martes una enmienda a la reautorización del Acta Patriota.

La enmienda posiciona a la administración Obama en la “reinterpretación secreta de leyes y estatutos públicos”. Obligaría al Fiscal General a “revelar públicamente la interpretación oficial del gobierno de Estados Unidos sobre el Acta Patriota”.

El proyecto de ley menciona a “autoridades que recolectan inteligencia”, incrustadas en el Acta Patriota sobre la cual comunicó la administración Obama en el Senado en febrero pasado.

El senador Ron Wyden descuidó proveer más detalles del programa gubernamental masivo de vigilancia porque está altamente clasificado. Sus comentarios moderados, sin embargo, son un recordatorio de que el gobierno ha erigido una enorme y amplia red secreta de vigilancia y control de alta tecnología.

No fue diseñada para combatir a tipos malvados de Al Qaeda que “odian las libertades de los estadounidenses”. Fue creada y construida a expensas del contribuyente para monitorear la actividad política del pueblo americano, de la misma manera en que la Stasi fue creada por el Estado comunista para monitorear las actividades políticas de personas en la Alemania del Este, durante la llamada Guerra Fría.