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Ron Paul: Legislación de Obama “deroga más derechos” en nombre de combatir terroristas

Poco a poco, en nombre de combatir el terrorismo, nuestra Carta de Derechos está siendo derogada. La Cuarta Enmienda ha sido desmantelada por el Acta Patriota. Nunca más podremos sentirnos seguros con nosotros mismos, nuestras casas, documentos y efectos ya que ahora existe una excepción que otorga casi cualquier excusa para que nuestro gobierno allane y registre nuestra propiedad. Por supuesto, la vasta mayoría de los estadounidenses puede que diga, “Yo no soy un terrorista, así que no tengo razón para preocuparme”. No obstante, personas inocentes son erróneamente acusadas todo el tiempo. La Carta de Derechos está ahí precisamente porque los fundadores querían establecer una vara alta que el gobierno tuviera que superar si quería privar a un individuo de su vida o libertad. Bajar esa vara es poner en peligro a todos. Cuando la vara está lo suficientemente baja para incluir a enemigos políticos, nuestro descenso hacia un totalitarismo está prácticamente asegurado.

El Acta Patriota, tan mala como su violación de la Cuarta Enmienda, fue sólo un paso hacia la pendiente resbaladiza. La recientemente aprobada Acta de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) continúa el descenso hacia una tiranía y en realidad la acelera significativamente. La sección principal que preocupa, la Sección 1021 del NDAA Conference Report, hace con la Quinta Enmienda lo que el Acta Patriota hace con la Cuarta. La Quinta Enmienda es mucho más que el derecho a mantener el silencio ante un cuestionamiento del gobierno. Contiene estipulaciones muy básicas y críticas sobre el debido proceso de la ley. El gobierno no puede arrestar a una persona sin razón y sin presentar evidencia ante los estrados judiciales.

Los peligros de la NDAA son sus criterios alarmantemente vagos sobre quiénes podrán ser detenidos de manera indefinida por el gobierno estadounidense, sin juicio alguno. Ya no se limita a miembros de Al Qaeda o el talibán, sino a cualquiera acusado de “apoyar sustancialmente” a tales grupos o “fuerzas asociadas”. ¿Cuán cercana es la asociación? ¿Y qué constituye un apoyo “sustancial”? ¿Qué pasaría si se descubriera a alguien cometiendo un acto terrorista, que una vez estuvo involucrado con un acto de caridad? ¿O apoyó a un candidato político? ¿Son todos los donantes de aquella caridad o partidarios de aquel candidato sospechosos, y sujetos a la detención de tiempo indefinido? ¿Es aquella caridad ahora una fuerza asociada?

Adicionalmente, esta legislación hace legal, por primera vez, la autoridad de detener a estadounidenses que pueden ser apuntados únicamente por el Presidente Obama. Según la subsección de la Sección 1021, “nada en esta sección será interpretado para afectar la legislación vigente o de las autoridades en relación con la detención de ciudadanos de Estados Unidos, extranjeros legalmente residentes en Estados Unidos, o cualquier otra persona que sea capturada o detenida en Estados Unidos”. Esto significa que la visión ampliamente expandida del presidente sobre su propia autoridad para detener indefinidamente a estadounidenses, incluso en suelo americano, es por primera vez legalizada en esta legislación. Eso debiese retorcer nuestras entrañas.

La Carta de Derechos no tiene exenciones para “personas muy malas”, terroristas o incluso no-ciudadanos. Es un balance del poder gubernamental contra cualquier persona. Esa no es una debilidad en nuestro sistema legal, es la mismísima fortaleza de nuestro sistema legal. La NDAA intenta justificar la destrucción de la Carta de Derechos bajo la teoría de que los derechos son suspendidos en tiempos de guerra, y que todos los Estados Unidos son un campo de batalla en la Guerra contra el Terror. Este es un acontecimiento muy peligroso. Atentos.

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