En Chile:

La cara oculta del general Pacheco: trata de «maricones» a carabineros que lo denuncian

El jefe de la Zona Metropolitana Oeste de Carabineros, general Rodolfo Pacheco Kutz, volvió a hacer noticia la semana pasada, en el marco de la conmemoración del 11 de septiembre de 1973, tras resultar herido por una supuesta molotov que no explotó.

El incidente habría ocurrido cuando Pacheco “intentaba dispersar a unas 200 personas que atacaban la 45 Comisaría de Cerro Navia”, de acuerdo a La Segunda.

Carabineros proporcionó a los medios una serie de fotografías de mala calidad sobre los hechos, haciendo implícito el mensaje de que el vandalismo y la destrucción de bienes públicos y privados se encontraban necesariamente vinculados al recuerdo de las víctimas de la dictadura.

Nadie, sin embargo, se dedicó a recabar antecedentes sobre la probidad de este alto funcionario antes de levantarlo como un verdadero mártir, considerando que ha sido conocido en la institución por sus abusivas actitudes contra los subalternos.

En septiembre de 2011, un audio filtrado en internet dio a conocer los improperios lanzados por Pacheco a carabineros de la Zona de Valparaíso, luego de que algunos funcionarios denunciaran casos de corrupción a la prensa independiente y a páginas de internet de ex oficiales de la policía uniformada.

“La información está saliendo desde dentro de nuestras filas”, vocifera Rodolfo Pacheco sobre las acusaciones contra el Alto Mando de Carabineros. “De cabros desleales… pero permítanme decir, maricones, porque no tienen otra palabra”.

Pacheco luego imita y parodia a los policías, burlándose de cómo se encuentran en la absoluta indefensión cuando se trata de denunciar a sus superiores.

Pacheco: Carabineros que denuncian corrupción son «desleales» y «maricones»

Según fue expuesto en su oportunidad por el periódico Panoramas News, informaciones internas apuntaban a que el general protegía un conocido prostíbulo del barrio alto de Santiago. La publicación del diario derivó en una querella por injurias presentada por Pacheco, la cual retiró luego que el semanario rectificara que no todas las fuentes habían sido consultadas en la investigación.

Una parte de los antecedentes habían sido aportados en julio del mismo año por el suboficial (r) Esteban Infante, cuando asistió a una comisión de la Cámara de Diputados para denunciar la existencia de una red de escuchas telefónicas ilegales a parlamentarios, abogados y dirigentes sindicales, en la que estaba involucrado el entonces general de Inteligencia, Bruno Villalobos Krumm.

En la polémica sesión, Infante acusó a Pacheco de mantener “vínculos de protección” en favor del prostíbulo de calle Seminario 777, en la comuna de Ñuñoa. El ex policía agregó que el general también estaba relacionado con Mariana Meneses (Tía Mane), dueña de la discoteca Kmasú.

Suboficial Infante en Comisión de DD.HH. de la Cámara de Diputados
(Ver desde 07:13)

De acuerdo a este relato, en el marco de las investigaciones de Infante, una intervención telefónica efectuada por el OS9 a un proxeneta del barrio alto logró demostrar que el cabo Robinson Medina Vidal – desvinculado posteriormente de la institución – entregaba información anticipada a éste sobre los procedimientos policiales que se hacían.

En la época de los operativos, el hermano de Robinson Medina Vidal ejercía como conductor del general Villalobos, a cargo de Dipolcar.

Pero la prostitución clandestina no sería lo único frecuentado por el ahora general de Zona Metropolitana Oeste de Santiago, quien se dice aspira llegar con entusiasmo al cargo de director que hoy ostenta el general Gustavo González Jure. También lo serían algunas prácticas de extorsión.

Sumándose a las denuncias ya mencionadas, el suboficial Infante reveló que a uno de sus amigos, dueño de una empresa de seguridad, el general Rodolfo Pacheco le habría ofrecido protección “para que no le sacaran partes por la ley de OS10”. Todo a cambio de 3 millones de pesos mensuales.

El alto oficial también pediría ciertos favores para reintegrar a funcionarios de Carabineros, según consta en declaraciones de una actuaria – presuntamente Michelle Guerra, de la Fiscalía Militar de Santiago – cuya grabación fue filtrada en la red.

Grabación: Conversación con actuaria «amiga de Pacheco»