En Chile:

Implican a carabineros corrompidos por la droga en la desaparición de Matute

En una entrevista inédita con el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el mayor en retiro de Carabineros, Andrés Ovalle, aseguró tener la convicción de que oficiales de la institución ligados a un traficante de drogas participaron en el ocultamiento del cadáver de Jorge Matute Johns, quien desapareció el 20 de noviembre de 1999 desde la discoteque La Cucaracha de Talcahuano.

El policía que estuviera a cargo del principal equipo investigador de Carabineros en la causa caratulada como «Secuestro y obstrucción a la justicia», denunció que el mando institucional de la época, encabezado por el entonces director general de la institución, Alberto Cienfuegos, tomó conocimiento de las sospechas que involucraban a oficiales en calidad de encubridores del crimen, pero optó por silenciar dicha línea investigativa porque «el costo era muy alto».

Con documento en mano, Ovalle demostró que la hipótesis que apuntaba a la posible intervención de «funcionarios de Carabineros e Investigaciones» en la desaparición del cuerpo de Coke, con posterioridad a una golpiza circunstancial de la que habría sido objeto al interior del local nocturno regentado por Bruno Betanzo, fue visada por el general Reinaldo Rios Cataldo de la Dirección Delictual y Drogas de Carabineros, en agosto del año 2000.

Ovalle relató que el Alto Mando de Carabineros hizo todo lo posible por apartarlo de la institución e impedir que vinculara el caso Matute con las operaciones ilícitas de un traficante apodado Mañungo, radicado en la ciudad de Coronel, en cuyo poder se encontraron numerosas tarjetas de presentación de oficiales de Carabineros que coincidían con los nombres de los oficiales que habrían «asesorado» a los culpables del crimen.

El mayor señaló que existía una libreta en posesión del traficante donde figuraban «nombres de personalidades del ámbito político, con entregas (de droga)».

Vea las declaraciones del mayor (r) Andrés Ovalle

Según explicó el mayor en retiro, el asesoramiento para ocultar el cuerpo de Matute, con posterioridad a una riña que habría sostenido con el guardia Marcelo Ramos, apodado «El Oso»,  fue proporcionado por «algunos funcionarios de Carabineros… que tenían compromiso con el dueño de la discoteque (Betanzo)… Recuerde que había oficiales que tenían free-pass otorgados directamente por el dueño».

El ex policía agregó que no hubo intención de causar la muerte a Matute, pero que los golpes fueron de tal magnitud, que la víctima falleció como resultado de las mismas lesiones. «Gerardo Roa (quien acompañaba a Matute) nos contó claramente cómo vio la escena en donde tenían a su amigo… lo tenían dos o tres guardias sostenido en estado inconsciente, y otra persona que ordenaba bajarlo (al subterráneo)», explicó, agregando que otra testigo, María José Maldonado, fue advertida de que Matute iba a ser golpeado por estar «pintando el mono».

«La persona que mandaron a matarme se arrepintió»

En una impactante declaración, Ovalle reveló que un funcionario activo de Carabineros de San Clemente, en el año 2009, concertó una cita con él para entregarle información sobre la red de protección que ocultó el crimen de Jorge Matute Johns, y las operaciones de narcotráfico realizadas por Mañungo.

El uniformado de la Región del Maule le confesó que había sido una de las últimas personas en ver con vida al fallecido cabo de la Comisión Civil de Coronel, Marco Martínez Sánchez, quien supuestamente se suicidó (en circunstancias todavía no muy claras) al interior de un recinto policial, en julio del año 2000. «Al cabo lo mataron», fueron las palabras del policía en ejercicio. Ovalle le preguntó por qué no lo habían matado a él, contestándole éste: «Lo que pasa, mi mayor, es que el que tenía que hacerlo se arrepintió».

«El cabo Martínez manejaba información privilegiada… en donde se encontraba el cuerpo (de Matute)», declaró Ovalle al periodista Jean Philippe Cretton, agregando que Martínez se desempeñaba en la misma comisaría donde se concentraba la red de protección de «Mañungo».

El ex policía puntualizó que detrás de la «lamentable muerte de este joven (Matute), está una red de tráfico… el ocultamiento de lo que ocurría en La Cucaracha», y de personas que tenían cierto grado de poder político, económico y policial, que concurrían habitualmente a ella.