En Chile:

Chile 1973/Venezuela 2014: el mismo libreto

En 1970, Estados Unidos no pudo impedir la elección de Salvador Allende. Para Nixon, la prioridad era terminar con el “hijo de perra de Allende”.

Cuando la derecha chilena y el imperio no pudieron derrocar a Allende a través de medios democráticos, comenzaron a agudizar la desestabilización. Cuando ello no fue suficiente, recurrieron al golpe de Estado.

En Venezuela, Estados Unidos no pudo derrocar a Hugo Chávez. Un intento de golpe en abril de 2002 terminó en fracaso. La derecha venezolana y el imperio han intentado desestabilizar al gobierno bolivariano durante más de una década. No tuvieron éxito.

La Guerra contra la Democracia” de John Pilger retrata los primeros años del gobierno de Chávez, así como la reacción popular que frustró el intento de golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos.

A medida que la salud de Chávez se deterioraba, la desestabilización se profundizó. Nicolás Maduro tuvo que asumir el gobierno y luego fue electo democráticamente como presidente de Venezuela. Y desde entonces, las cosas se han salido de control.

La derecha venezolana acusó «fraude electoral» tras el triunfo de Maduro sobre Henrique Capriles, el candidato de Washington. Volcó a sus grupos de choque a la calle y murieron 11 personas.

En las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, la oposición chilena no obtuvo los 2/3 para destituir constitucionalmente a Allende. Acusaron «fraude electoral» y se volcaron a la calle.

La derecha chilena se movilizó contra la Unidad Popular por la inflación, la inseguridad y el miedo a una “dictadura marxista”.

Hoy, la derecha venezolana se moviliza contra la inflación, la inseguridad y el miedo a una “dictadura marxista”.

La derecha chilena habló de guerrilleros cubanos y grupos armados.

La derecha venezolana habla de guerrilleros cubanos y grupos armados o “tupamaros”.

Contra la Unidad Popular, Estados Unidos desató una crisis económica, bloqueando los créditos y ayudas internacionales que tenía Chile, para – en palabras de Nixon – “hacer chillar a la economía” chilena.

Hace pocos meses, Nicolás Maduro se manifestó decidido a enfrentar la “guerra económica”.

En Chile, los comerciantes comenzaron a acaparar los productos para generar escasez, los agricultores quemaron sus campos y destruyeron o se llevaron sus maquinarias.

En Venezuela se esta repitiendo el mismo guion. Por ejemplo, días atrás, 72 toneladas de leche se encontraron acaparadas en Caracas y 37 toneladas de arroz en el municipio de San Cristóbal.

Para desestabilizar y quebrar las rutas de suministros, grupos de la extrema derecha chilena como Patria y Libertad procedieron a volar torres de alta tensión, puentes, caminos, rutas de tren.

En Venezuela, los apagones eléctricos se han vuelto moneda común.

En Chile, la derecha movilizó a los estudiantes universitarios – encabezados por los gremialistas de la FEUC – contra el proyecto de Escuela Nacional Unificada de Allende hasta hacerlo fracasar a principios de 1973.

En Venezuela, la derecha está movilizando a los estudiantes como punta de lanza de sus intentos por derrocar a Maduro.

Las imágenes de la legendaria obra de Patricio Guzmán, “La Batalla de Chile”, dan cuenta de los fatídicos últimos meses de la Unidad Popular, dejando al descubierto el minucioso proceso de desestabilización.

Los chilenos, cuya falta de memoria es patente, deberían echar una mirada a los eventos descritos en el documental y compararlos con los que hoy sufre el pueblo venezolano.

De la misma manera, los venezolanos conscientes deberían tomar lecciones de lo ocurrido en Chile.

Conocer la historia, cuando enfrentamos situaciones similares, es fundamental para actuar sabiamente y cambiar su curso.

Las oligarquías y el imperio no deben triunfar otra vez.