En Chile:

Antiguo líder de Los Zetas: «El gobierno de EEUU vende armas a carteles de la droga»

Las autoridades mexicanas confirmaron este martes que Miguel Ángel Treviño Morales (en la fotografía), el líder de la organización delictiva de Los Zetas, fue detenido por integrantes de la Marina de México en la ciudad de Nuevo Laredo, muy cerca de la frontera con Estados Unidos.

Jesús Enrique Rejón Aguilar, más conocido como “El Mamito”, fue un testigo clave en la captura de Treviño. Las fuerzas de seguridad mexicanas detuvieron a Rejón en julio de 2011. Después fue extraditado a Estados Unidos, donde se declaró culpable de los cargos de narcotráfico.

En una entrevista concedida a la Policía Federal de México, Rejón reveló que todas las armas usadas por los carteles del narcotráfico provienen de Estados Unidos. Agregó que algunos grupos rivales tienen la facilidad de comprarlas, incluso, a autoridades del gobierno norteamericano.

La confesión de «El Mamito»

Las declaraciones de “El Mamito” no pueden sino entenderse bajo el alero de la llamada Operación Rápido y Furioso, un plan diseñado por el gobierno estadounidense para abastecer con armas de asalto al cartel de Sinaloa. De acuerdo al testimonio del agente supervisor de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), Peter Forcelli, bajo Rápido y Furioso, funcionarios “permitieron que las armas se entregaran a individuos a sabiendas de que traficarían con ellas para dárselas a miembros de organizaciones mexicanas de narcotraficantes”.

La policía fronteriza de Estados Unidos habría sido la encargada de entregar fusiles de asalto AK-47 a un grupo de sicarios al mando de Joaquín “Chapo” Guzmán”, según reveló en noviembre de 2012 el medio de investigación periodística de México, Contralínea.

Operación Rápido y Furioso, armando al enemigo (Reportaje de Univisión)

“Según un informante de la CIA, la agencia tuvo una participación fuerte en la creación, orquestación y explotación de la Operación Rápido y Furioso”, publicaron los periodistas Robert Farago y Ralph Dixon del Washington Times. Los investigadores señalan que el objeto de la CIA era prevenir que Los Zetas organizaran un golpe de Estado contra el gobierno de Felipe Calderón.

Correos electrónicos de Stratfor filtrados por Wikileaks citan las declaraciones de un diplomático mexicano, quien sostiene que el gobierno estadounidense trabaja codo a codo con el cartel de Sinaloa, rival de Los Zetas. En agosto de 2011, el hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, líder del Sinaloa, Jesús Zambada Niebla, acusó al gobierno estadounidense de dar “carta blanca para que (el cartel) continuara ingresando toneladas de drogas ilícitas a Chicago y al resto de Estados Unidos”.

El documento presentado en la justicia por Zambada Niebla señala que: “En algún punto antes de 2004 [cuando George W. Bush era presidente]… el gobierno de Estados Unidos entró en un acuerdo con (Humberto) Loya y los líderes del Cartel de Sinaloa, incluyendo a Mayo y al Chapo.”

Agrega que bajo este acuerdo, “el Cartel de Sinaloa, a través de Loya, proveería información acumulada por Mayo, Chapo, y otros, contra organizaciones mexicanas del narcotráfico, al gobierno de Estados Unidos. A cambio, el gobierno de Estados Unidos acordó cesar la persecución del proceso contra Loya, no interferir con sus actividades de narcotráfico y las del Cartel de Sinaloa, no perseguirlo activamente a él, ni a Chapo ni a Mayo, ni a los líderes del Cartel de Sinaloa, y no detenerlos”.

En julio de 2012, una autoridad del estado de Chihuahua citada por Al Jazeera declaró que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otras fuerzas internacionales de seguridad “no combaten a los traficantes de droga”. En vez de aquello, señaló, “ellos tratan de manejar el mercado de la droga”.

En 2007, un jet de la CIA usado por los narcos del Sinaloa – el Gulfstream II, número N987SA – se estrelló con cuatro toneladas de cocaína a bordo.